«Se tienen que hacer algunos cambios, sobre todo con los campos para que nos vean como jugadoras y no algo añadido.»
Segunda parte y final de la entrevista a Bárbara Navarro.
En ella hablamos de su percepción de que las mujeres golfistas no están unidas y de la sensación de que a muchos jugadores no les gusta jugar con mujeres.
También de lo que es atractivo para poder jugar un torneo y de muchas cosas más.
Últimamente nos estamos acostumbrando a ver resultados muy bajos de nuestras chicas sin darle mucha importancia.
Vemos los resultados cuando salen publicadas las clasificaciones y aunque veamos vueltas bajo par lo vemos como algo normal, como si ellas tuvieran un campo más fácil.
He tenido la oportunidad de ir a tres torneos en los últimos dos meses en los que me he fijado en su juego y he podido apreciar que el motivo de estos resultados tan bajos no es otra cosa que su excelente juego. Hay que verlas en persona para poder apreciar la calidad que atesoran.
En el último que fui, Copa Peñón en el Real Club de Golf de Tenerife, tres jugadoras destacaron sobre las demás. Nerea Garrido, que fue a la postre la vencedora, Keira González McCarthy y Ana Malcom Poch.
Nerea Garrido ganadora femenina XVI Copa Peñón
Estas tres jugadoras son simplemente una muestra del golf que se está desarrollando ahora mismo en Canarias. Y por supuesto, parte de “culpa” la tiene la Federación Canaria de Golf y los programas que están desarrollando con la cantera.
Están haciendo continuos seguimientos a las jugadoras y, lo que es más importante para mí, trabajan codo con codo con sus profesores en sus campos. Ya no es solamente verlas una vez al mes en alguna concentración, sino que el trabajo de seguimiento constante con sus profesores hace que se dupliquen los recursos en ellas.
Algo muy parecido está pasando con los chicos, pero eso será objeto de otro artículo.
Así que debemos estar muy satisfecho con el trabajo que se está realizando y podemos estar tranquilos que viene un grupo muy importante de jugadoras pisando muy fuerte.