«En cualquier campo de Golf de nuestras islas, encontrarás lugares incríblemente bellos»

José Royo. Director de golfencanarias.com

Entrenamiento mental y golf amateur.

Entrenamiento mental y golf amateur.

Entrenamiento mental y golf amateur son dos conceptos que muchas veces parece que no casan bien. El pensamiento que es solo para profesionales está muy extendido entre todos los deportistas.

Dependiendo de la edad del jugador la carga de trabajo deberá ser adecuada, como se explicaba en el artículo de «Entrenamiento mental por edades».

En este artículo Francisco González, nuestro Mental Coach de cabecera, nos desgrana las claves de lo que debería hacer un amateur para tener un entrenamiento mental correcto.


Entrenamiento mental en el mundo amateur.

Todos los déficits de habilidades mentales relacionados con el desempeño y el rendimiento en golf pivotan en torno a tres ámbitos: el comportamiento (parte conductual), el pensamiento (parte cognitiva) y las emociones (parte afectiva) y es absolutamente necesario comprender que la conducta y el comportamiento siempre dependerán de cómo se piensa y cómo se siente, esto es de los pensamientos y las emociones.

Llevo tiempo ayudando a golfistas amateurs a maximizar sus habilidades mentales para la concentración, el foco atencional, la autoconfianza, el diálogo interno, la gestión de los pensamientos, la motivación, la visualización, permanecer en el presente o la relajación entre otras habilidades, tratando con ello de que consigan su máximo potencial, de que puedan realizar su mejor desempeño posible y de que obtengan el mayor rendimiento deportivo que puedan lograr.

Esta ha sido y es una tarea que ha tropezado y tropezará con inconvenientes que obedecen a distintos factores como pudieran ser la edad del deportista, su falta de compromiso, la falta de una buena cultura deportiva en su entorno, la ignorancia del valor e importancia que tiene el entrenamiento mental, la búsqueda exclusiva de resultados o la preponderancia y orientación hacia el ego.

Entrenamiento mental Golf Los Palos Torneo Aniversario

El entrenamiento mental debería estar presente en todos los golfistas independientemente del nivel. Foto Golfencanarias

Planificación entrenamientos.

Es cierto que para quienes se acercan al golf por un simple motivo de recreación y de pasatiempo, convencerles de la necesidad de establecer una planificación de objetivos o de un entrenamiento periódico ya sea físico, técnico o mental resulta una tarea prácticamente imposible.

En todo caso, nadie debería renunciar a establecer unos parámetros mínimos que le permitieran establecer sus propias metas y evaluar sus actuaciones, pues no se puede olvidar ni ignorar que el deporte siempre consistirá en la búsqueda de la mejora física, técnica y mental de la persona y del propio deportista.

Si tuviera que responder a la pregunta de cuáles son los factores que perjudican más al jugador o jugadora de golf amateur en alcanzar su auténtico potencial, no dudaría en decir que principalmente son, de un lado el no tener compromiso y de otro, no disponer de una mínima estructura a modo de plan esencial mínimamente detallado o, al menos, pormenorizado de manera simple para alcanzar los objetivos que se hubiera fijado, sin importar que los mismos fueran ambiciosos o no.

Planificación de objetivos.

Claro que existen niveles de compromiso con el golf que se dan desde el jugador o la jugadora profesional hasta el jugador o la jugadora amateur (sea cual sea su nivel de competición), pero a pesar de esa diferencia de niveles y compromisos todos y todas deberían estar convencidos de que la mejor herramienta de organización para la consecución de objetivos a corto, mediano y largo plazo es la planificación.

Parece evidente que al o la golfista amateur le resulta más accesible establecer algún tipo de dedicación temporal para la mejora de su condición o habilidad técnica, lo que está en consonancia con la tradición y creencia de que principalmente esta es la habilidad que debe perfeccionar por encima de cualquier otra, pero a pesar de la incomprensión, la ignorancia, las dudas y la desinformación, el entrenamiento mental debería estar, al menos, a la par con el entrenamiento técnico y en algunas casos por delante del mismo.

Siempre me ha sorprendido la falta de procesos de evaluación del jugador o jugadora amateur para conocer qué objetivos necesita tener en cuenta con los que mejorar sus debilidades o con los que aumentar sus fortalezas pues, en parte, solamente necesitaría revisar algunas estadísticas de su juego o reconocer sus actitudes y comportamientos cuando juega, para conocer algunas de las necesidades de naturaleza técnica o mental que debería entrenar.

Progreso y mejora.

Nadie puede cambiar nada por el simple hecho de enunciarlo o por el mero empeño. Dedico una buena parte de mis esfuerzos a tratar de exponer las causas y motivos que impiden a los y las golfistas amateurs a progresar y a mejorar en su juego y cuyo fundamento, asiduamente, se encuentra en la ausencia de las habilidades mentales que les permitirían conseguir ese progreso y esa mejora, más que en sus carencias técnicas.

En todo y toda deportista, sea cual sea su nivel, anida siempre la voluntad de progresar y mejorar tanto a nivel personal como deportivo por lo que, sin lugar a ninguna duda, todo y toda golfista amateur debería acceder al conocimiento y práctica de las habilidades mentales. En verdad las necesitan. El mundo del golf amateur ha permanecido demasiado tiempo alejado del entrenamiento mental y aún hoy permanece ajeno al mismo. Ojalá estos posts sirvan para estimular el interés por él.

Foto: de Christoph Keil en Unsplash

Francisco González

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La visualización. Entrenamiento mental con Paco Gonzalez.

La visualización. Entrenamiento mental con Paco Gonzalez.

La visualización es algo que muchos creen saber qué es pero pocos lo hacen correctamente. En este artículo de Paco González, nos adentramos en todo lo que conlleva la visualización en el golf.

Distinción entre real, virtual o ficticio.

Hasta hace bien poco se pensaba que el cerebro no podía distinguir entre lo real y lo virtual o ficticio pues se pensaba que las experiencias virtuales y las reales provocaban exactamente la mismas reacciones en el mismo.

Si bien tal afirmación es cierta desde el punto de vista de la percepción no lo es en la medida que el hipocampo (la parte del cerebro que se ocupa de la memoria) ante una realidad virtual se abstiene de crear mapas cognitivos que sirvan de base al recuerdo.

Se sabe que en los entornos ficticios o virtuales se pueden vivir experiencias con la misma intensidad que en el mundo real pero ahora también se sabe que no dejan huella en nosotros.

La visualización

¿Cómo definimos la visualización?

Desde el punto de vista de la psicología deportiva la visualización es una forma de imaginar o simular lo que se quiere sentir, hacer o ver para tratar de construir una realidad aparente en la mente, implicando en ella a todos los sentidos.

A pesar de ser esta una definición indiscutible prefiero acercarme a la definición de la visualización de una manera más comprensible para el o la golfista amateur al que trato de enseñar esta técnica, haciéndolo de manera que se la defino como aquel proceso de crear una imagen mental o una intención de lo que se desea que acontezca o suceda en la realidad.

Es una técnica que exige un entrenamiento intenso y permanente que requiere de altos grados de concentración y motivación.

En todo caso, se ha demostrado que la visualización deportiva permite usar la imaginación para modificar patrones técnicos, físicos, emocionales y mentales por lo que supone una herramienta de enorme importancia para el correcto desempeño y rendimiento deportivos entre los que destacan: la mejora del desempeño técnico o mental, la corrección y perfeccionamiento de los movimientos, el control de las emociones, la generación de confianza y concentración, la gestión del estrés, la creación de sensaciones o la recuperación de las lesiones.

Corteza Motora Primaria.

Vemos que la parte del cerebro que se ocupa del control motor (planificación y ejecución) es la corteza motora primaria y fue descubierta en los años 30 del siglo pasado por el cirujano Wilder Penfield. Penfield concretó sus investigaciones y descubrimientos en un diagrama de las conexiones entre el cerebro y el resto del organismo humano al que se denominó Homúnculo de Penfield.

La corteza motora primaria se encuentra en el sector posterior del lóbulo frontal rodeando al encéfalo como si fuera una diadema e interviene en el control de los actos motores desde que se establece la finalidad de los mismos (áreas de asociación) y se organiza un programa o un plan, hasta que se dan las órdenes de cómo se ha de realizar ese programa que culminará con éxito el acto motor (áreas motoras).

El área motora suplementaria o premotora se activa cuando se imagina un movimiento sin realizarlo, de manera que al imaginar un acto motor o movimiento se activa la corteza cerebral como si realmente dicho acto motor o movimiento se estuviera haciendo, lo que viene a significar que en la mente subconsciente no existe diferencia entre un acontecimiento real y uno imaginario.

Homúnculo de Penfield.

Muy recientemente un grupo de investigadores de la Universidad de Washington han publicado en la revista Nature un amplio trabajo en el que demuestran no solamente que el Homúnculo de Penfield contenía errores, sino que han descubierto una serie de regiones intercaladas en la corteza frontal que se ocupan de la coordinación entre el cerebro y el cuerpo.

Tal descubrimiento apunta a la existencia, en dicha área motora, de dos sistemas: uno que se ocupa del control preciso del movimiento y otro, hasta ahora desconocido, que coordina esos movimientos con el resto del cuerpo.

Los neurocientíficos Evan Gordon y Nico Dosenbach quienes han liderado el estudio, que denominan SCAN (en inglés) Red de Acción Somato-Cognitiva (en español), concluyen que hay partes del cerebro que además de controlar el movimiento se encuentran conectadas a redes neuronales involucradas en el pensamiento, la planificación y el control de funciones corporales como la presión arterial, la respiración y los latidos del corazón.

Esto vendría a significar que el cuerpo y la mente están estrechamente entrelazados no ya de un modo abstracto sino literal, por lo que su tesis de que la acción y el control del cuerpo se fusionan en un circuito común podría ayudar a explicar por qué los estados de la mente y el cuerpo interactúan con tanta frecuencia.

Práctica real y práctica imaginaria, ambas funcionan.

El presente descubrimiento no viene sino a poner en primera línea del entrenamiento mental las virtudes que el mindfulness, la respiración nasal, la consciencia corporal y la coherencia cardíaca aportan al desempeño y rendimiento deportivo, especialmente al del golf, ya sea a través de la práctica real o de la práctica imaginada.

Es muy conocida, pero no menos interesante desde el punto de lo excepcional y premonitorio, esta frase explicativa realizada en 1986 por Jack Nicklaus en la que expone claramente esta técnica mental:

“Antes de cada golpe, reproduzco la “película” que hay dentro de mi cabeza. Y he aquí lo que ocurre. En primer lugar, veo la pelota en el lugar al que quiero que vaya, bonita y blanca sobre la hierba verde y brillante».

«A continuación, veo como la pelota va hacia allí, su camino y su trayectoria e incluso la manera en que aterriza. En la escena siguiente aparezco yo lanzando un golpe que hará que la imagen anterior se convierta en realidad. Estas “películas” constituyen una clave en mi concentración y en el enfoque positivo que le doy a cada golpe”.

Reglas esenciales para los jugadores de golf.

Entre las reglas esenciales que en el entrenamiento mental enseño a todo jugador y jugadora amateur de golf y que adquieren una importancia capital en el uso de la visualización se encuentran:

– El jugador o jugadora de golf siempre debe enfocarse en dar buenos golpes.
– La jugadora o jugador de golf debe de poner la atención siempre en lo que quiere que ocurra y no en aquello que quiere evitar.

Nadie debe prestarse a la confusión de creer que exclusivamente con la visualización se puede conseguir hacer bien un golpe o, lo que es lo mismo, imaginar que por el simple hecho de pensar en algo eso va a pasar.

Es necesario entender que existe una diferencia entre fantasear y visualizar. En el acto de fantasear o soñar despierto no existe control alguno, por lo que la mente puede divagar.en Por otro lado  el acto de visualizar existe un propósito concreto y una finalidad específica sujeta al control de quien lo realiza. Y por último en la visualización el foco atencional puede ser tanto externo como interno o bien puede ser una secuencia de ambos.

Los circuitos neuronales el origen del movimiento.

Una clara y nítida visualización predispone al cuerpo a través de los circuitos neuronales a preparar y realizar el golpe de una manera más efectiva y eficiente.

Debo decir y reiterar que todo movimiento se inicia en los circuitos neuronales del cerebro de manera que cuando creamos una imagen de la acción que pretendemos realizar el cerebro la procesa y manda señales a los músculos implicados en dicha acción aunque nosotros nos encontremos quietos e inmóviles.

La mente subconsciente encargada de todo movimiento atlético no distingue entre una acción real y una imaginada, de manera que cuando se piensa, se imagina y se crea una imagen del movimiento se activarán los músculos que van a realizarla, pero no olvide que practicar la visualización requiere tiempo, disciplina y entrenamiento.

Se puede concluir que la visualización en golf es una importante herramienta mental que permite usar la imaginación para modificar patrones técnicos, físicos, emocionales o mentales cuyo uso, lamentablemente, tal vez sea el que menos extendido está en el ámbito amateur.

Uso de la visualización como herramienta de mejora para el jugador de golf.

Su incorporación, especialmente, en la rutina previa al golpe o en los distintos factores a los que se puede aplicar, resultaría de un gran beneficio para cualquier jugador o jugadora amateur de golf desde el punto de vista de su rendimiento y de su nivel de juego, pues no solamente ayudaría específicamente en dichos factores sino que con carácter general ayudaría a:

– Ganar confianza al programar la mente para realizar una acción positiva.
– Regular los niveles de estrés.
– Gestionar y controlar las emociones.
– Aumentar la concentración.
– Favorecer el proceso de la toma de decisiones.

La visualización Francisco González Coach Mental

Francisco González
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La Universidad de La Laguna «toma» el Real Club de Golf de Tenerife.

La resilencia, su componente psicológico y su relación con el golf.

La resilencia, su componente psicológico y su relación con el golf.

La Resilencia es una palabra que se utiliza mucho últimamente pero que muchas personas no tienen claro su significado.

En este post de nuestro Mental Coach de referencia Paco González, nos dará su significado y la relación que tiene con el golf.

Esperamos que les guste.


Resilencia.

Todas las habilidades mentales son necesarias en la vida de cualquier persona y conviene tenerlas presentes en el día a día ante las eventualidades y acontecimientos que se presentan y ocurren.

Es cierto que todos los seres humanos tenemos en mayor o menor medida un conjunto de herramientas mentales que progresivamente se van adquiriendo a través de la educación y de las experiencias vitales.

Una de ellas es la resiliencia que con carácter general, como constructo mental o psicológico y a pesar de la multiplicidad conceptual inherente a la misma, podríamos definir como la capacidad que tienen las personas para sobreponerse a las situaciones adversas y salir reforzadas de ellas.

A lo largo de los últimos años esta noción ha ido adquiriendo cada vez más importancia en el ámbito del deporte y personalmente, en el contexto del golf, he ido tratando de aplicarla específicamente en el entrenamiento mental para enseñarla como una herramienta indispensable en el mejor desempeño y rendimiento golfísticos.

Estudios e investigaciones científicas.

No son muchos los estudios e investigaciones científicas orientadas hacia el deporte que abordan la cuestión de la resiliencia y sus efectos en el deporte competitivo o de recreación y menos aún, o casi ninguno, los que se enfocan en el golf.

Entre los resultados obtenidos se concluye que la actividad deportiva desarrolla en los y las deportistas factores protectores (motivación, aceptación de los errores, tolerancia a la frustración y auto-eficacia) capaces de generar la resiliencia en ellos y ellas, lo cual les permite superar las situaciones difíciles (presión, lesiones, derrotas) tanto dentro como fuera del ámbito deportivo, así como enfrentarse con éxito a la ansiedad y al estrés.

La Resilencia

Pero hay una conclusión que conviene resaltar de alguno de estos estudios y que refiriéndose a los deportes individuales es de aplicación al golf.

Esa conclusión que es causa de mi especial interés por este constructor es la descrita por Mummery et al. (1), quienes concluyen que en el ámbito deportivo, la resiliencia no solamente hace referencia a la capacidad de resistencia que se puede desarrollar ante una experiencia negativa, sino que la misma es susceptible de afectar positivamente a la recuperación física, y lo que es aún más importante, al desempeño deportivo.

Ejercicio físico y deporte para prevenir diversas patologías.

Tal y como ha quedado demostrado en numerosas investigaciones y se puede encontrar en la literatura científica, el deporte y el ejercicio físico favorecen la salud física al prevenir numerosas patologías, pero también favorecen la salud mental y emocional al disminuir los efectos del estrés y la ansiedad, por lo que hoy en día se considera que el óptimo rendimiento deportivo no sólo se alcanza con la condición física y técnica, sino que el factor psicológico juega un papel tremendamente importante en él.

A lo largo de la vida de las personas como a lo largo de la carrera de un deportista surgen obstáculos, inconvenientes, desgracias, infortunios o lesiones. Igualmente, a lo largo del ejercicio de la práctica del golf, los y las golfistas como personas y deportistas no solamente están expuestos y expuestas a estos avatares sino que además deben de lidiar con la naturaleza intrínseca del juego del golf, una naturaleza llena de incertidumbres, complejidad técnica, dificultad mental y frágil equilibrio emocional.

La psicología deportiva se ha enfrentado, desde la perspectiva personal o deportiva, a la resolución o mitigación de todas estas dificultades desde diferentes ópticas con mayor o menor eficacia.

Entre ellas también me he interesado especialmente en aplicar al golf la Psicología Positiva de Martin Seligman (2) cuyos focos de atención se centran en aquellas habilidades que posibilitan la mejora de la sensación de bienestar y el crecimiento personal.

Principalmente el potenciar las fortalezas (entre algunas de ellas: la creatividad, el deseo de aprender, la generosidad, la tenacidad, la honestidad, el coraje, la compasión, la modestia, el autocontrol, la gratitud), además del optimismo, el humor, la resiliencia, la inteligencia emocional, la capacidad de fluir y la atención plena o el mindfulness.

La utilización de habilidades para sacar beneficio.

Y todo ello porque, a pesar de todas las dificultades que se le puedan presentar a una persona o a un o una deportista, quienes usen estas habilidades y actitudes saldrán beneficiados al enfrentarse a las mismas ya que las estrategias de afrontamiento que desarrollen podrán transferirlas a su vida cotidiana.

Si bien es cierto que me intereso por muchos de los postulados de la Psicología Positiva también he de decir que no comparto de ella la idea de dejar a un lado las debilidades para centrarse exclusivamente en el desarrollo de las fortalezas, sino que además creo que una manera de alcanzar los beneficios de este enfoque para el deporte y para el golf pasa también por la corrección de las debilidades, pues en su erradicación o mejora también existe un enorme potencial transformador.

No existe ningún deporte en el que siempre se gane o lo que es lo mismo, en todo deporte siempre existe la posibilidad de perder.

Imposible salir de un campo de golf siempre con sensaciones positivas.

Me atrevería a decir que el golf por su naturaleza técnica y emocional, por sus variables y condicionantes, por la extraordinaria carga de incertidumbre, por tener que ejercitarse siempre en un terreno diferente y sometido a las inclemencias del tiempo es el deporte en el que con mayor probabilidad y frecuencia no es posible sentir siempre una experiencia positiva completa y en el que la recompensa siempre es la promesa de que es posible hacerlo mejor la próxima vez.

La necesidad de persistir y continuar luchando por alcanzar las metas y fines trazados superando los momentos y resultados negativos forma parte de la mejor y adecuada actitud de todo y toda deportista pero, para ello, necesita desarrollar la resiliencia.

En el golf la resiliencia no es solamente un atributo sino que es una habilidad indispensable para obtener mejores resultados y un mejor desempeño y rendimiento.

Desarrollar la resiliencia va suponer necesariamente tener que desarrollar la autoestima, la fortaleza mental, la autoconfianza, el tener una mentalidad de crecimiento o el desplegar una fuerte capacidad de aceptación de los errores.

(1) Mummery, William et al (2004) “Bouncing Back: The Role Of Coping Style, Social Support And Self-Concept In Resilience Of Sport Performance”. Athletic Insight. The Online Journal of Sport Psychology, Vol. 6, Issue 3.
(2) Seligman, Martin E.P. (2011) “La auténtica Felicidad”. Ed. B de Bolsillo.

Foto: 27707 en Pixabay.

Francisco González
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Entrenamiento mental por categorías de edad.

Entrenamiento Mental por Categorías de Edad (y 4).

Entrenamiento Mental por Categorías de Edad (y 4).

Entrenamiento Mental por Categorías de Edad 4, es la cuarta y última entrega de la serie que hemos venido publicando desde hace unos meses. Haciendo clic aquí pueden ver la tercera entrega, aquí la segunda y aquí la primera.

Francisco González nuestro Coach Mental de referencia nos habla en entrenamiento mental por categorías de todos los factores que influyen en los jóvenes en su etapa de aprendizaje.

Con el presente post termina esta serie dedicada al entendimiento de los aspectos más relevantes de la evolución fisiológica, mental y emocional de los niños, niñas y jóvenes así como del conocimiento de los condicionantes que pueden afectar a su desempeño deportivo y a la práctica del golf.
Siguiendo con la estructura de edades que establece la RFEG en este cuarto post trataré sobre la etapa que denomino Alto Rendimiento que abarca la Categoría Junior (edades comprendidas entre los 17 y 21 años).
Entrenamiento Mental por Categorías de Edad (y4)
La O.M.S. considera que, después de la adolescencia, la etapa que va de los 15 a los 24 años de edad se define como juventud, pues la idea formal y legal de que a los 18 años de edad se es un adulto o adulta no encaja en los parámetros científicos y sociológicos actuales, que apuntan al hecho de que la madurez emocional, el desarrollo hormonal y particularmente la actividad cerebral no se corresponden con esa edad.
El desarrollo cognitivo.
Las investigaciones en neurociencia demuestran que el desarrollo cognitivo de los y las jóvenes continua mucha más allá de los 18 años de edad ya que tanto su madurez emocional, como su imagen personal, identidad y el propio juicio estarán condicionados y limitados hasta que el cortex prefrontal del cerebro se desarrolle completamente, aunque es importante decir que no todos los jóvenes se desarrollan al mismo tiempo.
En cualquier caso y a pesar de la precocidad con la que cada vez se accede más a la competición deportiva los jugadores y jugadoras comprendidos en la categoría junior no dejan de ser jóvenes cuya madurez fisiológica, tanto física como cerebral, cognitiva y emocional aún no puede entenderse como la de un adulto/a.
El pensamiento.
En esta etapa el desarrollo longitudinal del cuerpo es más lento y culmina el desarrollo físico aumentando con rapidez la fuerza muscular. El pensamiento es teórico, formal y reflexivo, asimila operaciones intelectuales complejas, enriquece su aparato conceptual y puede considerarse una buena época para el aprendizaje, el estudio y la reflexión, lo que les permite afrontar la realidad con un mayor bagaje intelectual.
Desarrolla la autoconciencia, el conocimiento del propio yo y de la concepción del mundo, respeto a sí mismo y a sus funciones, tareas y roles.
Da valor y percibe mejor sus cualidades personales, la honradez, el sentido de lo que es justo y lo que no, lo que es importante y lo que no, lo que es perentorio y no.
Principios y valores.
Así mismo, desarrolla principios y valores que habían surgido en la adolescencia y que ahora empezarán a consolidarse, lo que hará que comiencen a enfrentarse y rechazar todo aquello que se les pretenda imponer.
Durante esta etapa los y las jóvenes comienzan a pensar en el futuro y empiezan a trazar planes vitales y profesionales que les permitan tener una buena vida.
Es una etapa en la que definitivamente los amigos/as tienen un rol de acompañamiento en sus deseos lo que les sirve de apoyo y confianza para enfrentarse a los acontecimientos y sucesos de la vida.
También es la etapa en la que defienden sus derechos individuales frente a quien pretenda no reconocerlos o simplemente los ignore.
Desde el punto de vista sentimental el sexo no representa ya un descubrimiento y una nueva experiencia pues ahora este torna hacia el descubrimiento de lo que es el amor.
El desempeño y y rendimiento deportivo.
Si lo miramos desde la perspectiva de la práctica físico-deportiva es en esta etapa en donde se producen los mayores avances en el desempeño y el rendimiento deportivo, bien entendido que esta es una referencia al mundo amateur.
También es una etapa en la que se suele dar el salto al mundo profesional y en la que los parámetros de desempeño y rendimiento adquieren una dimensión diferente y mucho más exigente.
Ahora bien y dada la larga trayectoria de los niños/as en las etapas anteriores de formación y aprendizaje, así como de iniciación a la competición y posterior perfeccionamiento hasta alcanzar la fase del alto rendimiento, el aumento significativo de las competiciones en el período de juventud de los jóvenes deberán de considerarse y tenerse muy en cuenta las repercusiones en su comportamiento, ya que uno de los efectos estadísticamente más comunes es el abandono del deporte y como no podría ser de otra manera del golf.
En esta etapa de Alto Rendimiento y dado el carácter acumulativo de las anteriores fases se hace imprescindible tener presente y en consideración las consecuencias que se derivan de la competición y que se orientan siempre en dos vectores opuestos:
COMPETICIÓN ? FACTOR EDUCATIVO/FORMATIVO ? DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD DEL DEPORTISTA
COMPETICIÓN ? FACTOR DE ALTERACIÓN DE LA CONDUCTA ? FRACASO/ÉXITO = AUTOVALORACIÓN INADECUADA
Estudios más importantes en la materia.
Son múltiples los estudios: Gardner et al. (1), Rottensteiner et al. (2) Persson et al. (3) y Molinero et al. (4) que demuestran y ponen en evidencia que el problema del abandono que se produce en edades muy tempranas tiene su etapa más crítica entre los 13 y los 18 años de edad e incluso posteriormente.
Las causas que provocan el abandono de la práctica físico-deportiva son muy diversas y variadas pero un breve resumen de las mismas nos llevaría a fijar como las que aparecen en casi todos estos estudios las siguientes:
– Conflicto de intereses: como consecuencia de coincidir el horario de otras actividades que interesan más o se priorizan por delante de la práctica físico-deportiva.
– Falta de tiempo: al tener que dedicarse intensamente a los estudios o verse inmerso en otras actividades extraescolares o familiares.
– Falta de mejora de las habilidades: el no percibir mejorías en la práctica deportiva lleva al desánimo, la decepción y el abandono.
– Falta de diversión: lo que conduce al aburrimiento y desinterés por la actividad.
– Presión competitiva: el exceso de presión, ya sea que provenga de la propia competición, del propio golfista, de los familiares, de los entrenadores, de los amigos/as es un factor de riesgo muy importante.
– Mala relación con el entrenador, directivos o compañeros de equipo: debida a conductas, comentarios, comportamientos y opiniones que provocan desánimo y malestar y pérdida de confianza en las motivaciones.
– Pérdida de motivación: que pueden ser muy diversas ya que cada deportista practica por una razón y una motivación distintas.
Recordemos que esas motivaciones pueden ser intrínsecas: como la diversión, el mejorar las habilidades y aprender otras nuevas, el experimentar sensaciones y emociones diferentes, estar con amigos y amigas o conocer algunos/as nuevos/as pero también pueden ser extrínsecas como ganar, tener éxito o tener el reconocimiento social de los demás.
Motivaciones intrínsecas y extrínsecas.
El abandono de la práctica físico-deportiva y del golf supone también el abandono de muchas de la motivaciones intrínsecas y extrínsecas que llevaron al niño o la niña a su práctica y en todos los estudios citados de todas ellas la falta de diversión en los entrenamientos aparece como una de las principales.
En esta lucha contra el abandono del deporte será necesario el compromiso, la dedicación y el conocimiento de todos estos factores por parte de la familia y de los entrenadores/as de niños, niñas y jóvenes.
Este libro en buena parte se orienta a que esa tarea sea más accesible y fácil para todos y todas.
Veamos entonces distintos aspectos del entrenamiento mental.
Entrenamiento Mental General.
Aquí el entrenamiento mental ha de desarrollarse en toda su amplitud en consonancia con el aumento de las cargas de la competición y del trabajo que conlleva el “pulido y detalle” del entrenamiento de perfeccionamiento anterior, de manera que:
– La planificación de los entrenamientos además de objetivos (técnicos, físicos, mentales, tácticos, físicos y nutricionales) deberá de tener en cuenta el calendario de competiciones elegidas y las características de los campos en los que se compite.
– La mejora del rendimiento debe ser testada periódica y frecuentemente además de someterse exhaustivamente al análisis tecnológico (radar, video y 3D).
La práctica se dirige en buena parte a la simulación de las condiciones de competición concretas que se den en los campos donde se va a competir según el calendario elegido.
Entrenamiento Mental Específico
Sus motivaciones están orientadas específicamente a la competencia debiendo de llevarse a cabo:
Una profundización de las habilidades de:
– Control de la activación y orientación atencional para que las apliquen en cada competición.
– Mindfulness o Atención Plena
– Técnicas de relajación: respiración.
– Diálogo Interno: autoinstrucciones positivas.
– Mentalidad de Crecimiento.
– Aceptación.
– Foco en el Proceso NO en el Resultado
Una especial dedicación al entrenamiento de:
– Rutinas:
Pre-Ronda
ISEVEA
Post-Ronda
– Quiet Eyes (FocusBand)
– Estado Mushin o Flow (FocusBand)

Francisco González

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Foto: Pexels on Pixabay
(1) Gardner, L. A., Magee, C. A. y Vella, S. A. (2017) “Enjoyment and behavioral intention predict organized youth sport participation and dropout”. Journal of Physical Activity & Health, 14.
(2) Rottensteiner, C., Laakso, L., Pihlaja, T. y Konttinen, N. (2013) “Personal Reasons for Withdrawal from Team Sports and the Influence of Significant Others among Youth Athletes”. International Journal of Sports Science & Coaching, 8.
(3) Persson, M., Espedalen, L. E., Stefansen, K. y Strandbu, Å. (2020) “Opting out of youth sports: how can we understand the social processes involved?”. Sport, Education & Society, 25.
(4) Molinero, O., Salguero, A., Tuero, C., Alvarez, E. y Márquez, S. (2006) “Dropout Reasons in Young Spanish Athletes: Relationship to Gender, Type of Sport and Level of Competition”. Journal of Sport Behavior, 29.
ENTRENAMIENTO MENTAL POR CATEGORÍAS DE EDAD (1)

ENTRENAMIENTO MENTAL POR CATEGORÍAS DE EDAD (1)

No se puede conocer lo que no se sabe nombrar.

Con esta frase inicia nuestro Coach Mental Paco González su nuevo post, en el que nos habla del entrenamiento mental en edades tempranas y cómo evoluciona con el crecimiento del niño.

Pero mejor que nosotros mejor que sea él mismo el que lo haga con este vídeo.

El golf está creciendo como deporte (se ha pasado en todo el mundo de 61 millones de practicantes antes de la pandemia a más de 66 millones en la actualidad) y está teniendo un impacto positivo en la salud física de los adultos a raíz de dicha pandemia mundial además de favorecer una mejora en la salud mental de los practicantes de todas las edades.

No parece adecuado seguir dando la espalda a esta realidad y no conviene seguir creyendo que el golf es sólo y exclusivamente una cuestión de técnica y de resultados. En tal sentido, el entrenamiento mental es imprescindible para el actual golfista amateur y tiene que jugar un papel esencial en la incorporación de los nuevos jugadores y jugadoras que acceden por primera vez al mundo del golf a la vez que tiene que ser un pilar indiscutible en la formación de las nuevas generaciones de golfistas.

Para los niños/as y preadolescentes el golf puede darles su primer contacto con la interacción social, la disciplina y la dedicación, y aunque conocemos el estereotipo de los padres que presionan demasiado a sus hijos/as, la mayoría de los adultos quieren que sus hijos/as participen en el golf para recibir la educación que el deporte les puede brindar, incluida la conexión social para mejorar su salud mental.

Durante toda la edad escolar se ha corroborado (1) que «la participación en el deporte en edad escolar durante la preadolescencia y la adolescencia fue un predictor estadísticamente significativo de síntomas de depresión más bajos, estrés percibido más bajo y salud mental autoevaluada más alta en la edad adulta joven”

El golf exige antes de cada tiro en el campo, el que el/la golfista deba de tener en cuenta ciertos elementos, como el viento, la ubicación de la bola, los obstáculos que hubiese, el objetivo y el palo que necesitará para ejecutar el golpe que haya decidido y todo ello antes de realizar el tiro. Con cada nuevo factor que acontezca el/la golfista debe tomar toda esa información y modificar su enfoque para el próximo swing y el próximo golpe. Todo ello demanda además de una práctica física del golpe el que se establezcan imágenes mentales a modo de visualización del golpe, lo que favorece el análisis y la práctica imaginada.

Por otra parte el golf proporciona a los niños/as y jóvenes un campo de juego gigantesco de retroalimentación negativa que les obliga a confiar en su capacidad de recuperación para continuar con el juego en la ronda, pues “el efecto de jugar al golf en la salud mental de niño/as y adolescentes les proporciona una alta resiliencia que les hace experimentar una experiencia positiva de emociones que puede mejorar tanto su autoestima como su reacción de adaptación psicológica” (2).

También y aunque parezca bastante obvio una de las formas más beneficiosas en que el golf puede ayudar a los niños/as es sacarlos al sol. Desde un punto de vista fisiológico, la exposición segura a la luz solar puede aumentar los niveles naturales de vitamina D en los/as golfistas. Las deficiencias de vitamina D pueden causar fatiga, depresión, pérdida de densidad ósea y el debilitamiento del sistema inmunológico.

Con el Entrenamiento Mental se cruzan la actividad física y el bienestar mental. El Coach Mental de Golf ayuda a los/as golfistas a mantener altos niveles de rendimiento al priorizar la aptitud mental y también analiza la participación deportiva en relación con las habilidades mentales necesarias para el mejor rendimiento deportivo así como la regulación emocional.

Tal y como se dice en la cita no se puede conocer lo que no se puede nombrar. Los padres, madres, tutores, instructores y entrenadores deben de profundizar en el conocimiento de las características evolutivas (tanto desde el punto de vista fisiológico como psicológico o mental) de las niñas, niños y jóvenes que se dedican al aprendizaje y a la competición de golf, cuando además tales características son distintas y complejas para cada una de las diferentes categorías de edad.

En esta entrega y las próximas obviaré los contenidos generales, específicos y los ejercicios del entrenamiento mental para cada una de las edades y plantearé, como digo, los aspectos relevantes de la evolución fisiológica, mental y emocional.

Este primer post desciende a lo que denomino Etapa de Enseñanza y Aprendizaje que abarca la Categoría Benjamín (hasta 10 años)

En esta etapa (3) se producen cambios corporales que afectan al crecimiento de la estructura ósea y al fortalecimiento de los músculos y ligamentos. El corazón aumenta de tamaño, con lo cual aumenta la capacidad de trabajo, y los niños/as pueden realizar movimientos intensos y potentes aunque torpes y les resulta difícil realizar movimientos delicados o finos.

En esta categoría de edad el niño/a NO DEBE DEJAR DE JUGAR pero debe hacerlo de una manera más coordinada y precisa, resolviendo mejor las tareas y actividades cuando tienen un carácter de juego.

De los 6 a los 8 años la familia sigue siendo muy importante para él y ahora también lo empiezan a ser los amigos y profesores. Se forman los primeros grupos de amigos y son frecuentes los juegos en equipo. Son relaciones frágiles que se pueden romper por cualquier pequeño contratiempo. El concepto de amigo es aquel que le complace.

De los 8 a los 10 años sus emociones son más equilibradas (aunque se puede enfadar con frecuencia), se forma una imagen de sí mismo y puede empezar a compararse con los demás. Necesita el refuerzo de los adultos y su aprobación para fomentar su autoestima.

Las sensaciones y percepciones en esta etapa son imperfectas aunque se ha advertido un avance en la percepción del tiempo tal vez debida a la presencia de los estímulos audiovisuales tan presentes en nuestras vidas. En este sentido, aún muestran dificultades en la percepción del tempo, no procesan debidamente lo rápido de lo lento, si los lapsus son cortos, se mueven más lentamente y si son largos lo hacen rápido y tienen dificultad para procesar el tiempo en horas, minutos o segundos.

La atención en gran parte es involuntaria, se distraen con facilidad, no pueden estar concentrados por mucho tiempo, aunque de nuevo la presencia de los estímulos audiovisuales hace que puedan estar enfocados en ellos durante largos lapsos de tiempo. El volumen de la atención es limitado, pues sólo alcanza a 2 ó 3 objetos y la distribución de la atención es también limitada. La memoria es involuntaria, aprenden mecánicamente, aunque la buena memorización esta ligada a lo que les interesa. El análisis mental les resulta difícil.

Los niños/as en esta etapa se caracterizan por la impulsividad, empiezan a desarrollar las acciones volitivas, no hay diferencia entre el tiempo de pensar y hacer, sólo comprenden los fines inmediatos, no los lejanos, y está poco expresada la capacidad para vencer obstáculos, de ahí el pobre desarrollo de las cualidades volitivas.

Desde el punto de vista emocional de los 6 a los 10 años (incluso hasta los 12) las niñas y niños pasan por un período de cierta serenidad, expresan sus emociones y han dejado atrás la época de los porqués y las perturbaciones en las que el miedo y la falta de control emocional eran habituales. Las normas y los valores son fuente de interés y su desarrollo cerebral les permitirá comprender sus procesos emocionales y lo que es más importante su regulación. Atenderán a afrontar sus temores y fobias y sus referentes serán su familia, maestros y sus iguales.

Su sistema nervioso empieza a adquirir un desarrollo pleno lo que provoca cambios en su actividad y eso les hace pasar de la excitación a la inhibición. En este período aumentan las posibilidades de entrenar el autocontrol fundamentalmente por el crecimiento de su cortex frontal lo que va a favorecer una autorregulación de sus conductas.

Con el desarrollo de su sistema nervioso, y la ampliación de las relaciones así como de las normas y reglas desarrollarán la valiosa herramienta del auto control emocional.

En próximos posts trataré de hacerles conocer un poco más algunas de las características evolutivas más importantes de las que les he hecho mención y continuaré estructurándolas por categorías de edad en consonancia con las categorías que establece la Federación Española de Golf y todo ello con el fin de que con su conocimiento se pueda mejorar la formación de nuestros niños/as y jóvenes deportistas.

  1. Jewett, R., Sabiston, (et al) (2014). “Participación deportiva escolar durante la adolescencia y salud mental en la edad adulta temprana”. Diario de Salud Adolescente.
  2. Schulze, Carolin (et al) (2020). “A sex/gender perspective on interventions to promote children’s and adolescents’ overall physical activity: results from genEffects systematic review”. Friedrich-Alexander-Universität Erlangen-Nürnberg. Ed. Springer.
  3. González Figueredo Madelín, (2009). “Psicología de las edades y entrenamiento deportivo”, Revista Digital         efdeportes, nº 134.

Francisco González

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