En este nuevo post de nuestro Mental Coaching de referencia Francisco González, se habla de cosas muy interesantes como los diferentes tipos de jugadores de golf dependiendo de su forma de pensar, de su mentalidad.
Les invitamos a una lectura sosegada y a una reflexión final para que respondan a la pregunta ¿qué tipo de jugador soy?
Mentalidad de crecimiento, por Francisco González.
¿Qué es la mentalidad? De manera sencilla se podría decir que es el conjunto de creencias, conocimientos, actitudes, sentimientos y emociones que conforman el modo de pensar, enjuiciar la realidad y actuar de un individuo.
La profesora de la Universidad de Stanford, Carol Dweck, creó la teoría del mindset según la cual los seres humanos podemos tener dos tipos de mentalidad: la mentalidad fija, que se atribuye a las personas que creen que la inteligencia y las habilidades son innatas e inmutables, y la mentalidad de crecimiento, que se da en aquellos que creen que su inteligencia y habilidades pueden mejorar gracias al entrenamiento y al esfuerzo.
En esencia, la mentalidad fija y la mentalidad de crecimiento no dejan de ser creencias que cada persona tiene acerca de su propia identidad y acerca de su desempeño, por lo que ambas están asociadas y vinculadas a la percepción individual que cada persona tiene de sí misma.
¿Cuáles son los rasgos que, de manera general, caracterizan a los golfistas según cada una de estas dos mentalidades?
Para los golfistas de mentalidad fija:
El resultado es lo más importante.
Para estos golfistas el resultado que obtienen cuando juegan define su nivel de habilidad. No se orientan especialmente al aprendizaje para mejorar, ya que no son capaces de mirar más allá del resultado y tienen serias dificultades para conocer cómo está realmente su juego y qué necesitan para mejorar.

El resultado dice quiénes son como persona.
Se toman los malos resultados como algo personal y los buenos les llevan a sobrevalorarse y a aumentar una ficticia confianza que desaparecerá en el siguiente mal resultado.
Comparan su juego con el de los demás.
Como resultado y habilidad son la misma cosa para estos golfistas, fluctúan entre la superioridad y la inferioridad en relación con su juego y el de los demás, lo que no es nada útil para la mejora de su juego.
Tienen miedo de cometer errores.
Dado que los resultados reflejan cómo se perciben a sí mismos y cómo ven a los demás, juegan con mucha presión para tener éxito y no fallar o cometer errores, y cuando los errores ocurren, inevitablemente, luchan por sobrellevarlos debido a la presión que ejercen sobre ellos y a lo que esos errores dicen sobre su juego. Estas personas son incapaces de entender que sólo se puede aprender de los errores y conociendo sus debilidades y fortalezas.
No se esfuerzan realmente por mejorar.
Cuando practican, general e invariablemente, ejecutan las cosas en las que son buenos (lo que satisface su ego) y evitan aquellas áreas en las que saben que son más débiles o inferiores.
Para los golfistas de mentalidad de crecimiento:
El proceso es lo más importante.
Estos golfistas tienen una predisposición poderosa hacia el aprendizaje (sobre su juego y sobre ellos mismos) en lugar de, únicamente, hacia los resultados. La visión que tienen del éxito no es inmediata o diaria sino a largo plazo.
El juego es un desafío personal.
Nunca pierden, siempre encuentran algo que ganar, nunca se sienten derrotados, pues la motivación que tienen es la de trabajar en la mejora de su nivel de juego y corregir sus debilidades.
Son su propia medida de éxito.
Siempre están en contacto estrecho con sus valores, sus objetivos, sus metas y sus propósitos y no se interesan en compararse con otros jugadores. En sus éxitos se mantienen humildes y serenos.
La aceptación es un gran valor.
Los golfistas de mentalidad de crecimiento no disfrutan con los fallos pero aceptan, más que ningún otro, el fracaso y los errores pues entienden que es la única manera de progresar y aprender.
Se esfuerzan en mejorar.
Creen firmemente que pueden cambiar su nivel de habilidades y cuando practican dedican un buen esfuerzo a la mejora de sus debilidades.
En resumen: mantener una mentalidad de crecimiento le conducirá a aceptar los retos con la motivación de ver las dificultades como una oportunidad para mejorar y seguir aprendiendo, mientras que si mantiene una mentalidad fija tratará de huir de los errores y no jugará a hacer buenos golpes sino a evitar los malos, limitándose a realizar las acciones en las que se encuentre cómodo y en su zona de confort.
Imagen: ChatGPT
Francisco González
www.golfmentalcoaching.com




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