¿Has notado que al llegar a la última parte del recorrido tus resultados empeoran sin saber por qué? ¿Cuando ves tus estadísticas compruebas que en el último tercio de la vuelta los bogeys, doblatas o peores aparecen más a menudo que en los primeros hoyos? ¿Quieres solucionarlo? Nuestro Coach Mental de referencia Francisco González nos explica en este post por qué nos sucede esto y cuáles son las soluciones, para que aporta un concepto que son las herramientas biológicas.
Esperamos que os guste.
Herramientas biológicas de la condición mental en golf. Por Francisco González.
El golf es un deporte de larga duración e intensidad baja/moderada que, desde el punto de vista físico y fisiológico, requiere de actividad aeróbica regular (si se hace andando), movilidad del core, brazos y piernas así como de una adecuada eficiencia cardiovascular.
Qué requiere la función cognitiva
A lo largo de los años el golfista amateur, por término medio, ha ido desarrollando una mejor calidad técnica y física pero no ha reparado decisivamente en la necesidad de incorporar a su preparación deportiva el entrenamiento mental y, sobre todo, algo a lo que no le suele prestar mucha atención y que resulta fundamental: las herramientas biológicas de la condición mental.
El golf en general pero más aún el competitivo, cualquiera que sea su nivel, no exige al golfista amateur mucho desde la perspectiva metabólica pero sí que lo hace desde el punto de vista de la función cognitiva sostenida en donde la hidratación, la glucosa disponible y los electrolitos tienen mucho más impacto del que suele creerse.
Qué se está haciendo mal
En los últimos años algunos de mis alumnos y alumnas me han demandado una formación más exigente en sus habilidades mentales (concentración, foco, control emocional, capacidad de decisión y otras) para mejorar su rendimiento pero, al analizar sus planes de juego durante las vueltas competitivas, he podido convencerlos de que sus déficits competitivos no radicaban tanto en sus habilidades mentales como en una deficiente hidratación y nutrición perjudicial para sus capacidades cognitivas.
Una mayoría de golfistas amateurs, tanto en sus rondas sociales como competitivas, limitan su ingesta alimenticia a un poco de agua a lo largo del recorrido y a un refrigerio a mitad de la vuelta (café, leche, cerveza, refrescos de cola o frutas, bocadillos, bollería, y a veces un plátano) convencidos de que con ello pueden rendir adecuadamente. Nada más lejos de la realidad.
En el golf la caída cognitiva con este tipo de hábito produce: deshidratación, disminución progresiva o rápida de glucosa, fatiga del sistema nervioso y pérdida de sodio por agotamiento muscular, síntomas todos ellos cuyos efectos suponen una bajada del rendimiento y del buen juego, así como pérdida de las habilidades mentales que requiere el golf: la concentración, el control emocional, la lectura de los greenes, la coordinación fina, la paciencia, energía mental en los hoyos finales y la toma de decisiones.
Claves del rendimiento mental
No se trata de alimentarse para competir sino de mantener durante 4 o 5 horas: hidratación estable, glucosa cerebral constante, claridad mental, estabilidad neuromuscular y evitar tanto deshidratación como sobrehidratación para mantener, en el mejor nivel, las funciones cognitivas y las habilidades mentales.
A modo de sugerencia y simple consejo estas son algunas de las pautas generales que la medicina deportiva y la neurociencia deportiva sugieren para el mantenimiento de las funciones cognitivas en el golf.
Especialmente en los hoyos 1 a 6 pero también durante el resto de todos los hoyos: combinar el beber agua y agua con electrolitos (sodio, potasio, magnesio y glucosa) en pequeños sorbos. En los hoyos 7 a 9: aportar, además de la hidratación, pequeñas cantidades regulares de plátano o frutos secos naturales (sin sal). En los hoyos 10 a 12: hidratación, pequeño sándwich o fruta/nueces, café ligero. Muy importante, en los hoyos 14 a 18: dátiles o plátano y bebida con electrolitos.
En mi experiencia personal observo como bastantes golfistas amateurs se enfadan y se frustran cuando su rendimiento no es el que esperan o desearían, pero también puedo observar que, por lo general, esos mismos golfistas pueden hacer una vuelta completa de 18 hoyos prácticamente sin beber una sola gota de agua y sin comer alimento alguno o bien comiendo alimentos no adecuados para las funciones cognitivas.
Igual es el momento de replantearse algunos hábitos y costumbres y prestarle atención a la hidratación y nutrición que se consume. Puedo garantizarle que siguiendo las pautas que he expuesto no tiene nada que perder y le aseguro que su rendimiento mejorará.
El Club de Golf El Chaparral acogió el pasado 7 de junio una de las pruebas más destacadas del circuito International Pairs España, con la participación de 112 jugadores, entre ellos 21 mujeres, consolidando el crecimiento y la proyección del torneo en nuestro país.
Siroko Edition
La prueba, celebrada bajo la denominación International Pairs España – SIROKO Edition, destacó no solo por el elevado nivel de juego mostrado por los participantes, sino también por el extraordinario ambiente vivido durante toda la jornada. Compañerismo, deportividad y pasión por el golf fueron los protagonistas de un evento que volvió a demostrar el atractivo de este prestigioso circuito internacional.
La victoria fue para la pareja formada por José Miguel Rolim y Nuno Grade, representantes del patrocinador Segafredo, que se proclamaron campeones con una brillante tarjeta de 48 puntos, logrando así su clasificación para la Final Nacional de International Pairs España.
Junto a ellos, obtuvieron su clasificación 5 parejas más, incluindo la pareja feminina con mejor puntación del torneo.
Los doce jugadores clasificados se darán cita los próximos 4 y 5 de septiembre en la gran Final Nacional, que tendrá lugar en Isla Canela Golf, en Huelva, con alojamiento oficial en el Hotel Vila Galé Isla Canela. Allí competirán por el título nacional y por la oportunidad de representar a España en la siguiente fase del circuito.
Entrega de premios
Además de la competición, la jornada concluyó con un magnífico cóctel de entrega de premios que permitió a participantes, patrocinadores y colaboradores compartir experiencias en un ambiente distendido y festivo. El evento gastronómico contó con la participación de Nómada Coctelería Itinerante, Tchissola Wines y los prestigiosos Jamones La Joya, cuya presencia contribuyó a crear una experiencia de gran calidad para todos los asistentes.
Uno de los aspectos más destacados de esta edición fue el respaldo de SIROKO, patrocinador principal del torneo, cuyo compromiso con el deporte y con el crecimiento del golf amateur resultó fundamental para el éxito de la prueba. Gracias a su apoyo, se entregaron también los premios especiales de la jornada.
International Pairs España continúa consolidándose como una de las competiciones amateur por parejas más atractivas del calendario nacional, combinando competición, experiencias exclusivas y un fuerte componente social que favorece el encuentro entre aficionados al golf de toda España.
La siguiente parada del circuito tendrá lugar el próximo 27 de junio en Antequera Golf, donde se espera una nueva participación destacada.
Final en Tenerife
Por su parte, los futuros campeones nacionales tendrán como premio una experiencia única en San Miguel de Abona, Tenerife, uno de los destinos de golf más reconocidos de Europa, donde continuarán su camino dentro del prestigioso universo International Pairs.
Con una participación récord, una creciente presencia femenina y un ambiente excepcional dentro y fuera del campo, la SIROKO Edition celebrada en El Chaparral confirma el excelente momento que vive International Pairs España y refuerza sus perspectivas de crecimiento para las próximas temporadas.
Golf amateur frente a golf profesional. ¿Similitudes? ¿Diferencias? ¿Algo que copiar? Nuestro Coach Mental de referencia Francisco González, en este post compara ambos mundos y nos da unas claves .
Esperamos que os guste.
El golf amateur no debería imitar al golf profesional. Por Francisco González.
El golf es uno de los pocos deportes que puede practicarse desde la infancia hasta la vejez. La Organización Mundial de la Salud ha reconocido sus beneficios para la salud física y mental, y cualquiera que lo practique sabe que también es una escuela de relaciones además de fomentar el respeto, la tolerancia y la convivencia. En muchas familias, incluso, es el hilo invisible que las mantiene unidas.
Pero hay algo en la cultura del golf amateur que merece una reflexión.
Un mundo de millones que mira a unos pocos miles
En el planeta hay entre 66 y 70 millones de golfistas que juegan en campos de forma tradicional. Si sumamos los formatos alternativos (simuladores, Topgolf, campos de prácticas, etc.) la cifra supera los 100 millones de personas. Frente a ellos, se estima que existen entre 35.000 y 50.000 profesionales activos en todo el mundo. Sólo unos pocos compiten en circuitos de relevancia: el PGA Tour, DP World Tour, LIV, LPGA, LET, Asian Tour, Challenge Tour o el Alps Tour, entre otros.
Esto significa que los profesionales representan, como mucho, entre el 0,03 y el 0,05% de todos los jugadores de golf del planeta y, sin embargo, sobre ese 0,03 o 0,05% se establecen las normas y comportamientos del juego para todos los demás.
El modelo equivocado
La instrucción al amateur se orienta a enseñar e imitar el swing de los profesionales. Los contenidos en YouTube, TikTok, Instagram o los blogs especializados muestran y analizan el swing de los profesionales. La industria vende los productos que usan los profesionales. Las competiciones amateurs se organizan a imagen y semejanza de las profesionales. Y el nivel personal de juego se mide casi exclusivamente a través de resultados competitivos, como si fuera el único baremo válido.
Durante décadas, el golf amateur ha mirado al profesional no sólo con admiración, algo perfectamente comprensible, sino como el único modelo posible a seguir y… eso es un problema.
Porque el golf profesional y el golf amateur son mundos radicalmente distintos. Lo que funciona para alguien cuyo trabajo, identidad e ingresos dependen del resultado no tiene por qué ser el camino correcto para quien juega los fines de semana buscando algo más difícil de medir: disfrutar, crecer, conectar consigo mismo.
Competitividad y competición no son lo mismo
Aquí está, en mi opinión, la confusión más importante que arrastra el golf amateur.
La competitividad se orienta hacia dentro: es el deseo de mejorar constantemente, de superarse, de dar lo mejor de uno mismo independientemente del marcador.
La competición se orienta hacia fuera: es el resultado frente al otro, ganar o perder.
Ambas pueden coexistir y la competición no es necesariamente negativa. Puede ser un extraordinario instrumento de crecimiento personal cuando el resultado no eclipsa el proceso. La competición es saludable cuando está subordinada al desarrollo personal, no cuando se convierte en una obsesión por el resultado.
Los problemas surgen cuando el amateur adopta la lógica del profesional, donde el resultado lo es todo, olvidando que él juega en un contexto completamente diferente, con motivaciones distintas y con mucho más en juego que un cheque o un ranking.
El hándicap: herramienta o identidad
El hándicap es uno de los grandes inventos del golf pues permite que jugadores de distintos niveles compitan en igualdad de condiciones y fomenta la inclusión. En verdad es una herramienta extraordinaria, pero puede convertirse en una trampa.
Muchos amateurs terminan asociando su valor como jugadores, e incluso su valía personal, a un número y así el hándicap deja de ser un indicador funcional y se convierte en una etiqueta identitaria. Cuando eso ocurre cada ronda se convierte en un examen, cada bogey en una pequeña crisis de autoestima, cada error en una feroz y dramática autocrítica y entonces el respeto, la tolerancia y la convivencia se deterioran.
El adversario principal en el golf amateur no suele estar enfrente ni al lado. Está dentro de uno mismo.
Jugar al golf para crecer
El amateur puede aspirar a la excelencia sin quedar atrapado por la lógica del rendimiento profesional. En una época obsesionada con métricas, datos, resultados y comparación constante, esto podría ser, paradójicamente, una fortaleza.
El golf amateur tiene algo que el profesional no puede permitirse: libertad. Libertad para jugar sin que el resultado decida el valor personal. Libertad para disfrutar del proceso. Libertad para disfrutar con la compañía de otros. Libertad para usar cada ronda como una conversación con uno mismo.
Entendido así, el golf amateur no es una versión reducida o inferior del golf profesional. Es otra cosa. Es una escuela de carácter, una práctica de atención, un entrenamiento emocional, una experiencia para el crecimiento.
El amateur no fracasa por no jugar como un profesional. Fracasa cuando olvida por qué empezó a jugar.
Así que la pregunta que le propongo llevar al campo la próxima vez que salga no es «¿cuántos golpes voy a hacer hoy?». Es algo más interesante: ¿para qué juego yo al golf?
Este sábado, 6 de junio, se celebra la segunda prueba en el campo de Gran Canaria.
El circuito contará con 7 pruebas a celebrar en Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura y La Gomera.
La pareja ganadora se llevará de premio un fin de semana en Port Aventura.
La segunda de las 7 pruebas de las que consta este 2026 el Circuito de Golf Familiar Canarias se disputará este sábado 6 de junio en el campo grancanario de Las Palmeras Golf.
En esta segunda cita, en el campo de Las Palmeras Golf, las parejas participantes tratarán de seguir sumando los puntos necesarios para el ranking de su categoría y absoluto tras el arranque del circuito el pasado mes de mayo en Tenerife.
El formato del Circuito Familiar Canarias es de torneos de 9 hoyos bajo la modalidad Greensome Chapman. Para establecer el ranking final se cogerán los 4 mejores resultados de las 7 pruebas disputadas.
El calendario del Circuito Familiar Canarias 2026 continuará de la siguiente manera: 21 de junio, Jandía Golf; 26 de julio, Costa Teguise Golf; 29 de agosto, Meloneras Golf; 20 de septiembre, Tecina Golf; y 8 de noviembre, Real Club de Golf de Tenerife.
El certamen, que sigue creciendo año a año, aumentando de 4 a 7 torneos en esta edición, cuenta con el apoyo del Gobierno de Canarias, gracias al cual, los participantes tendrán sufragados los gastos de desplazamiento a otras islas para jugar en las distintas pruebas.
El Circuito Familiar de Golf cuenta con el patrocinio del Gobierno de Canarias y de empresas privadas como Branemark Kids, Canaragua, Rohe y Caja Siete. Además colaboran: la Real Federación Canaria de Golf, Cleveland Golf, Grupo Galarza, Detail Tours, Holiday World, No Work Team, Livvo Hotel Group y NBC Videojuegos.
Si te decimos que en el golf lo que hay que controlar es la mente y no el resultado probablemente estarías de acuerdo con nosotros pero ¿y eso cómo se hace? Nuestro Coach Mental de referencia Francisco González, nos cuenta en este post todos los factores que entran en juego cuando pateamos y el por qué de su dificultad.
Esperamos que os guste.
La palabra «equilibrio» viene a significar calma, estabilidad y serenidad, cualidades claramente valiosas en el golf tanto competitivo como amateur pues, en ambos, las emociones pueden desbordarse e influir en las decisiones y los comportamientos del golfista.
El estoicismo busca el equilibrio emocional y el sosiego mediante el control de la propia mente y en la literatura mental de golf se pueden encontrar claras y directas referencias al mismo que aluden a no permitir que factores externos (que escapan a nuestro control) afecten a nuestra calma interior ni a nuestra forma de pensar, actuar y comportarnos.
El estoicismo aplicado al golf se mueve en dos niveles. El primero es filosófico: entender qué está dentro y qué fuera de tu control. El segundo es práctico: tener herramientas concretas para volver al centro cuando la emoción te arrastra. Veámoslo someramente.
Principios estoicos clave en el golf
La dicotomía del control es el principio más importante. Tal vez Marco Aurelio lo diría así: el viento, el lie, los rebotes, el resultado final, el juego de los demás… nada de eso te pertenece, NO controlas nada de todo ello.
Pero lo que sí controla el golfista es: la atención antes del golpe, la respiración, el lenguaje corporal, las decisiones, la actitud tras el error, y el compromiso con la rutina. Muchos jugadores sufren porque invierten energía emocional en lo primero en lugar de lo segundo.
El momento presente es donde “vive” el golpe. El bogey del hoyo anterior ya no existe. El hoyo 18 todavía no existe. Sólo existe el swing que hay que hacer en cada único momento y golpe. Los estoicos llamaban a esto hic et nunc (aquí y ahora) y la neurociencia deportiva moderna lo refuerza: la rumiación sobre errores pasados activa el mismo sistema de amenaza que el miedo, elevando cortisol en sangre y contrayendo la musculatura.
El reencuadre cognitivo es la herramienta estoica de supervivencia que consiste en cambiar conscientemente la perspectiva o interpretación de una situación frustrante o estresante. En el golf se trataría de transformar pensamientos negativos en enfoques más útiles, realistas y positivos para el rendimiento. En lugar de reaccionar emocionalmente a un mal golpe (ejem.: un triple bogey no es una catástrofe, es información), el reencuadre permitiría al golfista reinterpretar el evento para mantener la calma y el enfoque, fortaleciendo la resiliencia.
“Cada hoyo difícil se convierte en datos útiles en lugar de heridas emocionales”.
El golf como entrenamiento emocional
El golf puede verse como una práctica de autocontrol y autoconocimiento. Cada hoyo pone a prueba: la paciencia, la tolerancia a la frustración, la humildad, la disciplina, la capacidad de volver al presente. El objetivo no es “no sentir emociones”, sino: no quedar dominado por ellas, observarlas sin reaccionar impulsivamente, volver rápidamente al equilibrio.
“El equilibrio no es ausencia de emoción, es la capacidad de no perderse dentro de ella.”
Técnicas de entrenamiento mental para alcanzar el equilibrio
La respiración 4-6 (inhalar 4 segundos, exhalar 6 segundos) activa el sistema parasimpático en menos de 30 segundos. Es el «reset fisiológico» más accesible entre golpes, especialmente eficaz tras un error o ante un golpe de presión.
La rutina pre-golpe es el ancla conductual del equilibrio. No es superstición ni una mera creencia: es el mecanismo por el que el cuerpo reconoce que llega el momento de actuar, reduciendo la activación ansiosa y centrando la atención. Cuanto más automatizada, menos espacio para el diálogo interno negativo.
La aceptación que los estoicos identificaban como amor fati (amor al destino), esto es, aceptar y amar todo lo que sucede considerándolo necesario para el propio aprendizaje. Es el “reset mental” que se necesita cualquiera que haya sido la consecuencia del golpe, sea bueno o malo, sin euforia o dramatización. El siguiente golpe merece y necesita una menta fresca y nueva.
La visualización serena antes de jugar supone imaginar situaciones difíciles, verse reaccionando con calma, practicar mentalmente la compostura y la paciencia. Visualizaciones todas que conectan con una importante práctica estoica: anticipar dificultades para no ser sorprendido emocionalmente.
El diario de campo o journaling, que consiste en registrar detalles de las rondas y prácticas (golpes, sensaciones, mentalidad) combinando el análisis técnico con el mental para identificar patrones y hábitos, convirtiendo así la experiencia en aprendizaje a largo plazo y siendo la escritura a mano el método más recomendado. Marco Aurelio, Epicteto y Séneca a la cabeza, utilizaban el diario como un ejercicio de reflexión habitual enfocado en mejorar acciones y valores. Creo que la idea y el concepto de equilibrio debe ser la identidad del golfista que aspira a jugar su mejor golf más a menudo, no el golf perfecto de vez en cuando.
Una reflexión final: en el golf, como en la vida, no siempre elegimos lo que ocurre, pero sí que podemos elegir cómo responder a lo que sucede y ser quiénes queremos ser mientras ocurre.