Que existe una relación directa entre neurociencia y golf es evidente. Cada vez más jugadores le dan una importancia elevada al entreno mental.
Nuestro Coach Mental de referencia Francisco González nos explica en este post qué partes de nuestro cerebro se activan en cada momento y qué sucede a nivel de ondas y frecuencias cerebrales.
Esperamos que os guste.
En los próximos 4 post les hablaré del uso del neurofeedback en golf (con mis alumnos/as utilizo dispositivos de encefalografía EEG que miden las ondas cerebrales del jugador en tiempo real) y les propondré ejercicios prácticos para conseguir estar en un estado mental que favorezca su mejor juego y rendimiento. Empecemos.
Las frecuencias cerebrales (u ondas cerebrales), como saben, son patrones de actividad eléctrica generados por millones de neuronas comunicándose entre sí. Se miden en Hercios (Hz) o ciclos por segundo y varían según nuestro nivel de alerta, pensamiento y descanso. Veamos someramente tales frecuencias.
Ondas Delta (0.5 – 4 Hz)
Estado mental: Sueño profundo y reparador (sin sueños).
Función: Es la onda con mayor amplitud y menor frecuencia. Es crucial para la restauración del cuerpo, la segregación de la hormona del crecimiento y la sanación del sistema inmunitario.
Ondas Theta (4 – 8 Hz)
Estado mental: Relajación profunda, meditación, fases de sueño ligero (fase REM) y estados de vigilia previos al sueño o al despertar.
Función: Conectadas con la memoria profunda, la intuición, la creatividad y el acceso a los contenidos del subconsciente.
Ondas Alpha (8 -12 Hz)
Estado mental: Calma relajada pero alerta, mente en reposo y meditación ligera.
Función: Actúan como un puente entre el consciente y el subconsciente. Aparecen cuando cerramos los ojos o nos desconectamos del entorno exterior para relajarnos. Ayudan a reducir el estrés.
Ondas Beta (12 – 30 Hz)
Estado mental: Estado de vigilia normal, pensamiento activo, atención consciente y resolución de problemas cotidianos.
Función: Se subdividen en tres rangos:
Beta baja (12-15 Hz): Donde se sitúa el SMR (estado de calma concentrada).
Beta media (15-20 Hz): Pensamiento lógico y procesamiento de información externa.
Beta alta (20-30 Hz): Estados de mucha agitación, estrés, miedo o ansiedad.
Ondas Gamma (30 – 100Hz)
Estado mental: Máximo rendimiento cognitivo, alta concentración y procesamiento de tareas complejas.
Función: Son las ondas más rápidas. Están vinculadas a los momentos o “destellos» de genialidad, la unificación de la información de diferentes sentidos en una sola experiencia y estados de compasión profunda (observados en meditadores expertos).
Perfil de las ondas cerebrales en el rendimiento deportivo
En el deporte, cada tipo de onda cerebral se entrena o modula para diferentes propósitos. Mientras que las ondas SMR (Beta baja: Ritmo Sensoriomotor) se enfocan en optimizar el control motor fino y la atención sostenida sin estrés, las ondas Alfa se usan para lograr un estado de relajación mental y calma bajo presión y las Beta media para la concentración, rendimiento cognitivo y trabajo mental sostenido. Veamos cada una de ellas.
Ondas Alfa (8 – 12 Hz)
Función principal: Están vinculadas a un estado de relajación despierta. Representan la «calma atencional”en donde el cerebro está relajado pero alerta.
Uso deportivo: Se utilizan en golf (y prácticamente en cualquier deporte) para manejar la presión competitiva. Los deportistas de élite muestran mayores niveles de ondas Alfa en reposo previo a la acción, lo que les ayuda a mantener la estabilidad emocional y reducir el estrés.
Ondas SMR (Beta baja: Ritmo Sensoriomotor 12 -15 Hz)
Función principal: Se asocian con el control motor fino, la calma corporal y la concentración estable sin estrés.
Uso deportivo: Son críticas en disciplinas que exigen puntería o precisión milimétrica, como es el caso del golf. Un aumento en las ondas SMR precede a un mejor rendimiento, ya que suprimen el pensamiento errante, disminuyen la ansiedad y permiten al golfista ejecutar el golpe de forma automática y fluida.
Ondas Beta media (15 – 20 Hz)
Función principal: Son ondas relacionadas con la atención focalizada, análisis y toma de decisiones, resolución de problemas y control consciente del movimiento.
Uso deportivo: Antes de la acción son muy útiles para analizar el campo, elegir el palo adecuado, evaluar viento y distancias, diseñar una estrategia, elegir el golpe y el palo.
En resumen podríamos decir que las SMR actúan como un filtro que elimina la hiperactividad y el estrés, traduciéndose en pulsos físicos más estables. Las ondas Alfa actúan como un escudo emocional, permitiendo al golfista mantener la claridad mental y la confianza frente a la presión y las ondas Beta media evitan la desconexión mental y favorecen el procesamiento activo, atención dirigida y ejecución consciente de tareas, todo ello antes del movimiento.
Un ejemplo práctico:
Un golfista debe pasar por tres estados:
Fase Actividad cerebral dominante
Análisis del golpe Beta media
Preparación inmediata Alfa estable + SMR
Ejecución del swing Menos control consciente, automatización motora
En el próximo Post les expondré cómo es el entrenamiento en Neurofeedback con dispositivos EEG y por qué es clave en el golf ese tipo de entrenamiento. Hasta la semana próxima.
Hasta la próxima.
Francisco González
www.golfmentalcoaching.com

Bubok
Amazon
La Casa del Libro


