El putt, ese golpe que nos lleva a la gloria en golf. Nuestro Coach Mental de referencia Francisco González, nos cuenta en este post todos los factores que entran en juego cuando pateamos y el por qué de su dificultad.
Esperamos que os guste.
Existe la creencia generalizada de que el putt es el golpe más sencillo del golf. En verdad no hace falta fuerza, ni potencia, ni máxima velocidad de la gestoforma y tampoco nos solicita un movimiento corporal intenso o extremo, menos aún nos demanda un esfuerzo físico evidente además de que la distancia que debe recorrer la bola no es muy grande.
En esencia el putt requiere de unas pocas habilidades que se pueden abarcar en:
Leer el green:
– Distancia
– Caída (izquierda/derecha por determinación visual o propioceptiva con los pies)
– Pendiente (hacia arriba/hacia abajo)
– Corte de la hierba (alto, medio o corto)
– Humedad o sequedad de la hierba
– Dirección de la hierba
Dirección:
– Fijación de un objetivo
– Determinación de una línea de recorrido de la bola
– Adecuada alineación del cuerpo
– Exacta orientación de la cara del putt al objetivo que es la que determina la
dirección inicial del golpe.
Velocidad:
– Control de la misma (no se trata de fuerza sino de la amplitud del arco del swing en función de la distancia)
– Igual tempo (para todas las amplitudes de swing)
No tan simple como parece
Como podrá observarse se trata de habilidades cognitivas que demandan una respuesta motora del cuerpo y que determinan un sistema complejo en el que cualquier error en cualquiera de los elementos que lo componen compromete el que la bola entre o no en el hoyo, de manera que esa aparente simplicidad del putt no es tan cierta y evidente pues puede convertirse en uno de los golpes más complejos del golf y ello no por mor de la técnica sino por el requerimiento de habilidades mentales.
El putt está íntimamente ligado a la toma de decisión y por eso es adecuado entender que se hace imprescindible el seguir los pasos que se necesitan para “pensar el golpe”. Rutina que podemos condensar en:
Observar para leer el green (mirar es enfocar, observar es estudiar).
Decidir el objetivo.
Visualizar el putt a ejecutar.
Comprometerse con la línea y el objetivo.
Enfocarse en el objetivo (técnica de Quiet Eye).
Ejecutar libremente el golpe (sin pensamiento técnico confiando absolutamente en la velocidad y la decisión tomada).
Aceptar sin juicio ni crítica el resultado.
El cerebro parte esencial de la ecuación
Pensar, concentrarse, tomar decisiones, analizar, enfocarse; todo ello depende sobremanera del cerebro, de modo que ,desde esta perspectiva, el golpe de putt nos va a exigir un alto grado de claridad mental que no sólo estará condicionada por la fatiga física sino también por factores combinados (energía, hidratación, carga cognitiva y enfoque).
Pero dicho todo esto también debe de entenderse, finalmente, que el putt no solamente es un golpe que se inserta en un sistema mental para la adecuada toma de decisiones sino que también es un sistema experiencial, pues sólo a través de la repetición de este modelo de rutina cada jugador individualmente puede ir almacenando las experiencias sensoriales que le permitirán afianzar, de manera inconsciente, la adecuada lectura, dirección y velocidad de los golpes de putt a los que tendrá que enfrentarse en el juego.
Hasta la próxima.
Francisco González
www.golfmentalcoaching.com

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