La International Pairs World Final y su torneo satélite The Ryder Cup Experience, llegan de nuevo a Tenerife en octubre cargados de grandes expectativas por el tremendo éxito cosechado hace dos años.
Esta gran final de la International Pairs se jugará en el campo tinerfeño de Golf del Sur, que acogerá a jugadores venidos de Zimbabue, Gales, Argentina, Austria, Jersey, Brasil, Bulgaria, China, Dinamarca, Namibia, Irlanda del Norte, Inglaterra, Ghana, Italia, Nigeria, Grecia, Alemania, Noruega, Rusia, Escocia, Eslovaquia, Suecia, Suiza, Noruega, Portugal, Sudáfrica y España.
Tal fue el éxito del destino hace dos años, que muchos jugadores amplían su estancia en Tenerife y no abandonarán la isla hasta el 10 de octubre, aprovechando esos días extras para hacer turismo y descansar de la competición.
Cuatro días de intenso golf y actividades que seguro que dejarán un gran sabor de boca a todos los jugadores participantes y acompañantes de cuya organización se encarga International Pairs Golf.
Equipo de trabajo muy potente
International Pairs desplazará a la isla a un equipo humano de trabajo que se caracteriza por su eficacia y profesionalidad, siendo cabezas visibles Armandt Scholtz director del torneo y Raquel Silva responsable de International Pairs en España.
Armandt Scholtz y Raquel Silva.
Ambos capitanean un amplio equipo muy engranado que se le exige muchísimo y que siempre cumple a las mil maravillas, estando atentos a cada detalle que vaya surgiendo sobre la marcha.
Cuando ves desde dentro el evento te das cuenta de las muchas horas previas de trabajo que hay detrás.
Barceló Tenerife sede oficial
El Hotel Barceló Tenerife repite como sede oficial de la International Pairs World Final, proporcionando a los jugadores un lugar donde reponer fuerzas rodeados de un ambiente inmejorable.
Además se celebrarán allí todos los actos paralelos al torneo como son el cóctel de bienvenida, ceremonia de las banderas, cena con los Capitanes Ryder y la cena de gala de entrega de premios.
Cronograma del evento
Día 5 de octubre
Llegada de todos los huéspedes
Traslados desde el aeropuerto, registro en el hotel e inscripción para el torneo International Pairs en el Barceló Tenerife. No habrá actividad golfística, por lo que habrá tiempo para instalarse y prepararse para la semana.
Cóctel de bienvenida y cena a las 20:30h.
Inauguración oficial de la Final Mundial Internacional de Parejas 2026. Jugadores, invitados y capitanes de la Ryder Experience reunidos por primera vez.
Día 6 de octubre
Ronda de práctica oficial
Horario de salida para la Ryder Experience en Golf del Sur a partir de las 09:06. Horario de salida para el Campeonato en Amarilla Golf a partir de las 11:24. Una oportunidad para familiarizarse con ambos recorridos antes de que comience la competición.
Ceremonia de las Banderas
A las 18:45h. tiene previsto el inicio de este acto, en el que los jugadores se reúnen con sus banderas nacionales para representar a sus países e inaugurar formalmente las rondas del torneo.
Las jugadoras japonesas fueron sin duda las más simpáticas de la ceremonia en 2024.
Cena de capitanes de Ryder
La cena oficial con los capitanes de la Ryder Experience será a las 20:00h., seguida por una sesión de preguntas y respuestas en directo. Una charla con los capitanes de la Ryder que siempre está llena de sorpresas y anécdotas.
Día 7 de octubre
Ronda 1 – Comienza la competición
Horarios de salida para el campeonato en Amarilla Golf a partir de las 10:20, y para la Ryder Experience en Golf del Sur a partir de las 11:06. Dieciocho hoyos en modalidad Better Ball Stableford con puntuación en directo.
Noche libre
Sin actos oficiales. Una oportunidad para explorar Tenerife, comer en restaurantes de la costa o simplemente disfrutar del hotel antes de la ronda final.
Día 8 de octubre
Ronda 2 – Ronda final
Los 18 hoyos decisivos. Ryder Experience en Golf del Sur desde las 08:26, Campeonato en Amarilla Golf desde las 10:28. La clasificación se estrecha y el título queda decidido.
Entrega de premios y cena de gala
A las 20:00h. será la entrega de premios de la final mundial y celebración oficial de clausura: campeones coronados, trofeos entregados y una semana histórica para el golf que llega a su fin.
Día 9 de octubre
Salidas de jugadores y huéspedes
Salida del hotel y traslados programados a los diferentes aeropuertos según los vuelos confirmados.
Formato
La International Pairs World Final se jugará bajo la modalidad de Parejas Mejor Bola Stableford en dos días consecutivos de competición y en el mismo campo, Amarilla Golf.
Los participantes podrán optar a jugar en dos categorías que son parejas de 2 mujeres o mixtas (1 hombre y 1 mujer), desarrollándose dos clasificaciones distintas.
Todas las parejas se han clasificado para esta cita tras ganar en las finales disputadas en sus respectivos países.
Al término de cada jornada está previsto una comida en el propio campo para que todos recuperen fuerzas y puedan comentar la jornada, un típico hoyo 19 pero con ambiente internacional puesto que en esta ocasión se van a dar cita jugadores de prácticamente todos los continentes.
The Ryder Experience
Paralelamente al International Pairs se disputará la The Ryder Experience, torneo de celebridades a dos días también y mismo formato que la International Pairs World Final pero que en este caso será por equipos de 4 jugadores.
Esta prueba se disputará en Golf del Sur, campo que acogió la final en 2024 y que presenta grandes cambios desde entonces en su estructura, como así podrán comprobar los jugadores.
Cada uno de ellos estará capitaneado por una leyenda del golf como son el español Manuel Piñero, el italiano Constantino Roca o el norirlandés Eddie Polland.
De i a d, Armandt Scholtz, Constantino Roca, Eddie Polland y Manuel Piñero.
Además del torneo, jugadores y acompañantes tendrán la agenda completa. Para ello la organización ha dispuesto de una serie de actividades complementarias a la competición propiamente dicha con visitas a zonas de interés por la zona, a la reserva medioambiental, etc.
Redes Sociales
Estas son las RRSS del evento, donde podrán seguir al minuto todo lo que vaya ocurriendo.
El desinterés por el entrenamiento mental que publicamos la semana pasada, ha tenido una grata consecuencia en forma de segunda parte, que se presenta aún más interesante que la primera y que finalizará con una tercera parte.
Permítannos que vayamos directamente a él, en el que nuestro Coach Mental de referencia Francisco González nos explica qué pensamientos nos pasan a los jugadores por la cabeza y cuales de ellos son positivos o negativos.
Esperamos que os guste.
El desinterés por el entrenamiento mental. Por Francisco González.
El golfista amateur no rechaza necesariamente el entrenamiento mental, rechaza una solución cuya necesidad todavía no percibe, cuyo beneficio le cuesta visualizar y cuyo lenguaje tradicional no conecta con su experiencia cotidiana en el campo.
Analicemos el comportamiento del golfista amateur ante el entrenamiento mental y veamos sus principales barreras mentales, a la vez que les invito a identificar aquellas que pudieran tener.
Mi problema es técnico
Es probablemente la barrera número uno. El jugador hace un mal golpe y atribuye la causa al swing: estoy levantando la cabeza; estoy entrando demasiado por fuera; necesito mejorar el juego corto. Nunca atribuye el error a: tenía miedo de tirarla al agua; dudé si tirar a la derecha; no me comprometí con la decisión.
Incluso cuando el patrón real es claramente emocional o atencional el golfista amateur generalmente atribuye el error a una causa externa o técnica del problema, de manera que la ventaja de esa explicación es que proporciona una sensación de control. Si el problema es el swing, existe un ejercicio que puedo hacer.
El problema mental es mucho menos tangible y el jugador intenta solucionar con técnica problemas que a veces aparecen únicamente bajo presión, después de un error o cuando está pendiente del resultado.
Yo ya sé jugar, lo que me falta es jugar mejor
Esta es una barrera especialmente frecuente en jugadores de nivel medio. El jugador considera que el entrenamiento mental es algo para: profesionales, jugadores competitivos y muy buenos o juniors.
No entiende que las habilidades mentales no son una intervención para cuando existe un problema grave, son habilidades de rendimiento. Un hándicap 25 y un hándicap 5 pueden necesitar entrenamiento mental, pero probablemente para cosas diferentes.
Por ejemplo, el primero puede necesitar: gestión de la frustración, control de la atención o rutinas. El segundo puede necesitar: gestión de la presión, gestión de las estrategias o control de expectativa.
Yo soy así
Esta es una barrera peligrosa para el rendimiento deportivo: Es que soy muy nervioso; tengo mucho carácter; cuando me enfado, me enfado; siempre he sido muy negativo; soy muy competitivo.
Pero todo eso son conductas y no son una característica de la personalidad y no olvidemos que las conductas son modificables. Desde el punto de vista mental o psicológico resulta muy cómodo creerse esas conductas porque elimina la necesidad de cambiarlas. Si soy así entonces no hay nada que entrenar.
No se es necesariamente una persona nerviosa, negativa o competitiva pues normalmente puede tratarse de haber aprendido determinadas respuestas ante determinadas situaciones. Y aquello que se aprende puede modificarse.
El resultado proporciona una falsa sensación de causalidad
Un jugador hace 82 y al día siguiente hace 91 de modo que busca una explicación: ¿cómo puede ser si ayer estaba pegándole muy bien?. Quizá el swing haya sido prácticamente igual pero lo que cambió pudo ser: sueño; estado emocional; expectativas; viento; decisiones; atención; paciencia; respuesta a los errores.
El golf tiene una enorme variabilidad estadística y eso hace que el jugador pueda atribuir incorrectamente el resultado a una causa concreta, lo que dificulta todavía más la valoración del entrenamiento mental.
Una sesión de entrenamiento mental no garantiza bajar cinco golpes mañana pero puede aumentar la probabilidad de ejecutar mejor determinadas conductas durante muchas vueltas. El beneficio, por tanto, es probabilístico y acumulativo, no necesariamente inmediato.
En el próximo y último post de la serie expondré las restantes barreras a las que se enfrenta el golfista amateur que le impiden entender y reconocer el auténtico valor que tendría en su juego el entrenamiento mental. Hasta entonces.
El desinterés por entrenar, sea el deporte que sea, siempre es preocupante. Si hablamos de desinterés por entrenar la faceta mental en golf, es sinónimo de problemas a gran escala.
Nuestro Coach Mental de referencia Francisco González nos explica en este post cómo evitar y cuáles son las causas de que aparezca esta apatía por entrenar algo que muchos entendidos lo ponen como más del 60% de nuestro juego.
Esperamos que os guste.
El desinterés por el entrenamiento mental. Por Francisco González.
¿Cuál es la razón o el motivo del desinterés general del golfista amateur por el entrenamiento mental?
Desde mi visión personal y después de casi diez años de dar y brindar ese entrenamiento e instrucción, creo haber encontrado una respuesta que supone una explicación más profunda que la simple idea de que una mayoría de amateurs no estén interesados en la psicología del golf, pues el problema no está en el valor que la misma pueda tener, sino en cómo el golfista amateur interpreta el problema que tiene.
Y estas son, para mi, algunas de las paradojas de ese aparente sin sentido.
El amateur sabe que lo mental importa… pero no lo considera entrenable.
Pregúntale a un golfista después de una vuelta qué le pasó en un hoyo concreto y te dirá: me puse nervioso, me enfadé, me precipité, pensé en el resultado… es decir, sabe perfectamente que tuvo un problema mental, pero cuando le propones entrenarlo su respuesta es: yo lo que necesito es mejorar mi swing.
El swing se percibe como una habilidad concreta, objetiva y legítima de entrenar. La atención, la gestión emocional, la autoconfianza, la toma de decisiones, la concentración, la rutina pre-shot o la aceptación del error se perciben muchas veces como algo intangible, casi sólo como una cuestión de “tener cabeza”.
Por tanto, el jugador no piensa: Tengo una carencia de habilidades psicológicas que debería entrenar, sino que piensa: tengo un problema con mi golf y busca una solución técnica.
Entrenar la mente obliga a asumir responsabilidad
Normalmente a todos nosotros nos resulta incómodo aceptar la propia responsabilidad. Si mi swing es malo, puedo decir: mi swing es malo. Si mi material no es bueno: necesito mejores palos. Si el campo está complicado: el campo estaba imposible. Si el viento era fuerte: hoy hacía demasiado viento.
Pero si hablamos de habilidades mentales, aparece una pregunta mucho más incómoda: ¿Qué estoy haciendo para remediar lo que está ocurriendo? y eso implica responsabilidad, no culpabilidad sino responsabilidad.
El viento no está bajo mi control. Un mal bote tampoco. El resultado tampoco completamente, pero sí puedo entrenar mi respuesta ante esas y otras muchas cuestiones. Todo eso es intelectualmente muy sencillo, pero psicológicamente bastante más exigente.
El amateur no percibe el coste de sus errores mentales
Probablemente ningún jugador amateur calcula cuánto le ha costado un error mental. Imaginemos a un jugador hándicap 18 que pierde: un golpe por una mala decisión; otro por precipitarse después de un error; otro por intentar recuperar inmediatamente; otro por desconectarse después de un doble bogey; otro por perder la concentración en un putt; otro por enfadarse e insultarse por tirar una bola al agua.
Serían seis golpes. Sin embargo, probablemente salga del campo diciendo: tengo que mejorar el approach. Es decir, no existe una contabilidad mental del coste de las decisiones y emociones. Y lo que no se mide tiende a infravalorarse.
Puede que los amateurs no es que no quieran entrenamiento mental es que no saben que lo necesitan.
Y verdaderamente se trata de cuestiones muy diferentes. Si alguien no conoce una necesidad, no la busca. Un golfista puede buscar: profesor de swing; fitting de palos y bolas?; clases; preparación física; material; análisis de TrackMan; vídeos; drills y ejercicios… y todo ello porque el ecosistema del golf le ha enseñado que esas cosas mejoran su juego, pero ¿Quién le ha enseñado sistemáticamente que también puede entrenar la respuesta emocional después de un mal golpe? ¿Quién le ha explicado que la concentración no es una cualidad que “se tiene o no se tiene” sino una habilidad que puede entrenarse? ¿Quién le ha enseñado que una rutina pre-shot es una herramienta de autorregulación? ¿Quién le ha demostrado cuánto le cuestan en golpes sus pensamientos durante una vuelta?
Es mi opinión personal y experiencial. Creo sinceramente que el golfista amateur debería llegar a una conclusión importante: necesito entrenar mentalmente si quiero mejorar.
La Incertidumbre rodea siempre al golf, que es un deporte con dos aspectos muy importantes, el técnico y el mental, donde cada vez más entendidos en la materia dan mucha más importancia al entrenamiento de este último.
Nuestro Coach Mental de referencia Francisco González nos explica en este post cómo “jugar” con la incertidumbre en vez de tratar de eliminarla.
Esperamos que os guste.
Nos hemos obcecado en convertir todos los ámbitos básicos y esenciales de nuestra vida, en un empeño por la eficiencia y la productividad. Queremos un mundo sin procesos, sin amor, que todo sea previsible, y lo estamos consiguiendo. La competición ha devorado al juego. (Jorge Dioni, periodista y escritor).
Convivir con la incertidumbre
En mi libro “El Entrenamiento Mental en Golf” digo que el golf es el juego de la incertidumbre y que concentrarse en el resultado y sobre lo que no se tiene control es perjudicial para el rendimiento, por lo que es fundamental centrarse en el proceso.
El golf puede entenderse como un deporte en el que la incertidumbre no es un accidente del juego, sino una de sus condiciones esenciales.
El jugador puede decidir la rutina, el objetivo, la estrategia, la selección de palo, la visualización y el movimiento pero el resultado final no está enteramente dentro de su esfera de acción y además, en el golf, la incertidumbre no aparece después del golpe, está presente antes de ejecutarlo.
El sufrimiento del jugador no procede tanto de la incertidumbre como de su resistencia a aceptarla.
El jugador quiere saber antes de golpear que la bola irá donde pretende. Pero esa certeza no existe. Cuando intenta conseguirla mentalmente, suele aparecer el exceso de control:
– ¿Y si fallo?
– Tengo que hacer birdie
– No puedo volver a hacer bogey
– Necesito que este putt entre
– Tengo que hacer un buen swing
El problema no es pensar en el resultado en sí. El problema es tratar el resultado como si pudiera convertirse en una variable bajo control mediante el pensamiento.
El golf no exige eliminar la incertidumbre, sino jugar correctamente dentro de ella.
Un jugador mentalmente fuerte no es aquel que consigue sentirse seguro antes de cada golpe. Es aquel que puede actuar con calidad sin necesitar sentirse seguro y eso cambia radicalmente el concepto de confianza.
La confianza no sería: Sé que voy a ejecutar bien, sino: No sé qué va a ocurrir, pero sé cómo quiero afrontar lo que ocurra. Es una distinción importante. La primera necesita certeza sobre el futuro. La segunda sólo necesita confianza en la propia capacidad de respuesta.
La incertidumbre hace que el golf sea un juego de decisión, no solamente de ejecución.
Incluso antes del swing hay incertidumbre: ¿Driver o madera? ¿Atacar la bandera o jugar al centro? ¿Dónde está realmente el peligro? ¿Qué efecto tendrá el viento? ¿Cuánto rodará la bola? ¿Qué lie encontraré?
Por tanto, el golfista no controla el resultado, pero sí puede gestionar probabilidades, por eso el buen jugador no juega con certezas, juega con probabilidades y esto permite diferenciar dos mentalidades:
Jugador orientado al resultado: Quiero que ocurra X Jugador orientado al proceso y la probabilidad: ¿Qué decisión aumenta las posibilidades de que ocurra X y reduce el coste de que no ocurra?
Se trata de hacer todo lo que dependa de uno sabiendo que eso no garantiza el resultado.
El golf exige tomar decisiones y ejecutar acciones cuyo resultado no podemos conocer de antemano y por eso, la fortaleza mental en golf no consiste en conseguir certeza sobre lo que va a suceder, sino en desarrollar la capacidad de rendir bien sin necesitar esa certeza.
Esto tiene una consecuencia respecto a la concentración pues quizá el problema de “concentrarse en el resultado” no sea que el resultado sea malo como objeto de atención en términos absolutos, sino que el problema sea que el resultado pertenece al futuro y, por tanto, introduce una variable que el jugador no puede controlar.
La atención funciona mejor cuando está estrechamente vinculada al presente.
No puedes controlar:
– dónde termina exactamente la bola
– el bote
– el viento que habrá dentro de dos segundos
– si entra el putt
– qué score tendrás al terminar
Sí puedes controlar:
– dónde decides apuntar
– qué objetivo eliges
– tu rutina
– tu decisión
– tu compromiso con el golpe
– la calidad de tu atención
– tu respuesta al resultado
Jugador de proceso
Y en esto consiste ser un jugador de proceso y no de resultado, en prestar atención a lo que realmente puedes hacer y que te puede dar la mejor oportunidad de obtener el resultado que deseas.
La incertidumbre no es un problema que como golfista debas resolver. Es la condición que debes aprender a habitar pues no necesitas saber qué va a ocurrir para jugar bien. Necesitas saber qué hacer cuando no sabes qué va a ocurrir.
José Antonio y Alejandro Bagán, que con los mismos puntos se quedaban con la segunda plaza al tener hándicap mayor, quedaron por delante de los terceros que fueron Felipe y Álvaro Meruane, con 22.
El circuito está liderado tras 4 pruebas disputadas, por el benjamín Tomás Díaz, con 144 puntos.
Categoría Infantil
Los Mesa, ganadores absolutos del torneo, fueron los mejores de la categoría Infantil con esos 23 puntos, por delante de Gara Trapero y Enrique Pérez, segundos con 21, y del dúo Germán Suárez y Salvador Cuyás, terceros con 18.
Categoría Alevín
En la categoría Alevín, apretado triunfo para Antonio y David Mira, que con 19 puntos superaban por hándicap menor a la pareja de Wayne y Joshua Gosling, también con 19. La tercera plaza era para Eduardo Meruane y Laura Estrada.
La pareja formada por Felipe y Álvaro Meruane fueron los dominadores de la categoría Benjamín y, con 22 puntos, se llevaban la victoria por delante de Tomás y Antonio Díaz, segundos con 18 y de Alejandro y Conrado Rodríguez, terceros con 13 puntos.
Categoría Pre-Benjamín
En la categoría de los más pequeños, José Antonio y Alejandro Bagán realizaban un gran torneo y sus 23 puntos le servían para llevarse la segunda plaza en la clasificación absoluta y el triunfo en la categoría.
Segundos fueron Guillermo y Manuel Da Costa con 20 y terceros los dos Carlos Yánez también con 20 puntos en su casillero.
Hoyo en 1 de Josepe Núñez Senior
Uno de los momentos estelares de la jornada se vivió en el tee del hoyo 5, desde donde Josepe Núñez padre embocó la bola, realizando un espectacular hoyo en 1, si bien no sirvió al impulsor de este Circuito Familiar de Golf, que en esta ocasión jugó con Josepe Núñez hijo, para ocupar las primeras plazas de su categoría.
Clasificación General
Tras la disputa de esta cuarta prueba del Circuito de Golf Familiar Canarias 2026, y a falta aún de 3 torneos, la clasificación general está encabezada por Tomás Díaz con 144 puntos; segunda es Lucía Morales con 122; Sebastián Mesa es tercero con 120; Enrique Pérez, cuarto con 110; y cierra el quinteto de cabeza Mariam González, con 102.
La quinta cita del circuito será el próximo 19 de septiembre en el campo gomero de Tecina Golf.
El Circuito de Golf Familiar Canarias 2026 cuenta con el patrocinio del Gobierno de Canarias y de empresas privadas como Branemark Kids, Canaragua, Rohe Ingenieros y Caja Siete.
Ya tenemos ganador del bono que sorteábamos del Hotel Barceló Tenerife en el sur de la isla de Tenerife.
Todo se fraguaba el pasado 23 de mayo con la disputaba del V Torneo de Golf Barceló Tenerife, con la victoria de la pareja formada por Sergei Shakolin y Oleg Belousov y del que pueden leer la crónica haciendo clic aquí.
Ese mismo día surgía la idea de sortear 2 noches de hotel para 2 personas en el Hotel Barceló Tenerife, que es uno de los referentes en cuanto a golf se refiere en el sur de Tenerife.
Sorteo en el propio hotel
Agradecer al Hotel Barceló Tenerife que nos cediera este bono para el sorteo, que se realizó el pasado sábado 25 de julio en las instalaciones del propio hotel.
Las bases del sorteo estaban en el artículo que publicamos del hotel hace unas semanas y los números de participación eran asignados según entraban en nuestras RRSS.
Una vez llegada la fecha tope, nos fuimos al hotel a hacer el sorteo, resultando ganador el nº 8 y como reservas el 21 y el 27.
Nos hemos puesto en contacto con el ganador, en este caso ganadora, y ha recibido la noticia con la consiguiente alegría.
Esperamos que disfrute plenamente del hotel, que le podemos asegurar que está a la cabeza de la oferta hotelera en Canarias.