Este fin de semana se ha celebrado el Campeonato de Canarias de Pitch & Putt en Golf Los Palos, en el sur de Tenerife.
Dos días intensos en los que se dieron cita en el campo sureño los mejores jugadores de Canarias dispuestos a luchar contra un campo que presentaba un aspecto magnífico.
La lista de participación de 56 jugadores la conformaban jugadores de todas las islas, con hcps comprendidos entre el 0.3 de Bernabé González Alonso y el 24.4 de Francisco Suárez Gordillo, ambos de Las Palmeras Golf en Gran Canaria.
La prueba se jugó a 54 Hoyos Stroke Play Scratch, 36 hoyos el primer día y 18 hoyos el segundo.
El sábado por la mañana los mejores resultados correspondieron a Alejandro Jiménez Morales con 112 golpes y vueltas de 57 y 55 y Juan Pedro Rodríguez Brito con 114. A 3 golpes de la cabeza se colocaba Noel Calzadilla Magan y a 4 un grupo formado por Carlos Javier Rodríguez Rivero, Santiago Santana Monzón y Bernabé González Alonso.
El domingo se disputaban los últimos 18 hoyos con todo en juego. Día soleado y desde el amanecer ya empezaban a llegar los primeros jugadores al campo para calentar y comenzar su ronda.
María y Bernabé. Foto Familia Velázquez.
Las mejores vueltas del día fueron para Bernabé González Alonso con 57 golpes y con 58 Noel Calzadilla Magan, Antonio Esteban Jiménez y Santiago Rivero de la Cruz. Bernabé y Noel con estos resultados empataban en 1ª posición, llevándose el campeonato Bernabé tras un playoff de tres hoyos.
Estas eran sus impresiones nada más recoger el trofeo:
«Ha sido un torneo muy disputado. Un campeonato muy difícil, no solo por el campo sino también por el viento, que rola y complica el juego.
«Debe ser que fui el que más aciertos tuve porque fue muy reñido todo el tiempo.»
«Al final me llevé el gato al agua después de un playoff de tres hoyos en un día que empezamos con muchos jugadores con posibilidades de triunfo. Los 8 primeros podíamos ganar perfectamente.»
«De hecho Alejandro Jiménez Grande que venía jugando conmigo, el padre del líder el primer día, podía haber ganado si no llega a fallar en el 17 y en 18. Igual que yo, que podía haber ganado en el 17 si no llego a fallar un putt corto de birdie. La bola tocó la bandera con el golpe de salida y me la dejó muy cerca pero un despiste me hizo fallar.»
«Al final playoff con Noel que me lo puso realmente complicado porque se agarra muy bien y está jugando mucho. Le pude ganar en el hoyo 1 después de dos jugados anteriormente.»
«Estoy muy contento de haber ganado el campeonato de Canarias porque me hacía mucha ilusión.»
El líder el primer día Alejandro Jiménez Morales entregaba una tarjeta de 63 golpes, lo que le relegaba a un definitivo tercer puesto.
La primera dama clasificada fue María Velázquez Morales con 184 golpes (hoy 64) que la dejaba como ganadora de la clasificación scratch. La siguiente mujer Silvia Aza Cordero en el puesto T31 con 197 impactos y la tercera mujer inscrita Esther Ramírez Naranjo quedaba en el puesto 45 con 214 golpes.
Vean la increíble historia de dos cuervos que desde hace casi un año aparecen todos los días por el Real Club de Golf de Las Palmas a las 14:00h. para reclamar su comida.
Esta vez son Octavio «Tati» Rodríguez Morera, Carlos Suneson y Raúl los que se encargan de dársela. Alguno con más miedo que otro.
Terminábamos el capítulo anterior con el Tenerife Golf Club ya constituido oficialmente pero aún sin mover ni una sola pala de tierra en el campo. Con varias “suertes” (que es como se llaman a los terrenos en forma rectangular largos pero estrechos que configuran el paisaje de la zona y dieron forma al diseño del campo) compradas y otras alquiladas con opción a compra, como en la que se construiría la Casa Club, que hoy en día aunque reformada y ampliada, sigue en el mismo lugar.
En la siguiente foto podemos apreciar perfectamente rodeado de azul la extensión total del Real Club de Golf de Tenerife en la actualidad y los terrenos colindantes (suertes) que dieron forma al campo. Se le conoce como “El Peñón” por la zona en la que está que así se llama.
Situación del Real Club de Golf de Tenerife y forma rectangular de los terrenos colindantes.
Hacemos un inciso para explicar lo de las suertes. Para ello hemos hablado con vecinos de la zona y esto es lo que nos han explicado: «Los terrenos de esta zona están divididos en parcelas rectangulares muy largas, (como podemos apreciar en la foto que acompaña el artículo.) Estos terrenos se dividían en tantas partes como hijos tuvieran los dueños y así los heredaban al morir estos tocándoles en suerte (por sorteo y de ahí su nombre), la parcela correspondiente.»
Los inicios de este campo fueron mucho menos problemáticos que los de La Quinta o La Mesa Mota. El motivo es que tuvo muchísimos apoyos de instituciones públicas y privadas. Desde 1927 se tenía el convencimiento de que el golf atraía turistas y sobre todo de calidad. En todos los medios de comunicación escrita de la época
(El Hespérides, La Gaceta de Tenerife, El Progreso, La Prensa, etc.), aparecían artículos solicitando incesantemente que se construyera un campo de golf, haciendo que la sensación de necesidad aumentara y fuera compartida por los ciudadanos.
Una vez creado el club, lo principal era conseguir socios nuevos y cuantas más ayudas posibles (subvenciones, aportaciones, etc.), para sufragar los gastos de construcción del campo. Se empiezan a establecer negociaciones y contactos entre la Comisión Organizadora y diversas entidades e instituciones de la isla, siendo las principales Gobierno Civil, Capitanía General de Canarias, Cabildo Insular, Patronato de Turismo, Ayto. de S/C de Tenerife, Ayto. de San Cristobal de La Laguna, Ayto. de Tacoronte, Real Casino de Tenerife, Conservatorio de Música de Tenerife y Real Club Náutico de Tenerife.
Las primeras reuniones son en Santa Cruz, en el Círculo Mercantil, que ceden sus instalaciones para la celebración de las mismas debido a que una parte importante de sus socios lo eran a su vez del recién creado club.
Desde la Comisión Organizadora se eleva una solicitud al Cabildo de Tenerife para que aporte 6.000 pesetas para la compra de terrenos. Esta solicitud es aceptada parcialmente estableciendo un crédito de 3.000 pesetas para subvencionar la construcción y mantenimiento del campo de golf en los presupuestos del ejercicio económico de 1933.
El 9 de noviembre a las 17:30h. en el Círculo Mercantil, se celebró una reunión en la que se dio el visto bueno a la construcción del campo. La Comisión Organizadora había publicado por todas las vías posibles, la solicitud para que todos los que estuvieran interesados en el proyecto acudieran a la reunión.
Enseguida la sociedad tinerfeña responde a la llamada de la Comisión y comienzan a presentarse solicitudes de socios. El 22 de diciembre de ese mismo año se dan de alta 49 nuevos socios. En ningún lado figura la Junta de Gobierno como socios, lo que hace suponer que al principio era una cosa muy informal y cerrada donde sólo unos pocos eran los realmente «propietarios» del club. Con el paso del tiempo se formalizó todo y se empezó a dirigir y gestionar el club como una sociedad.
Es entonces cuando se comienzan a alquilar las “suertes” para la construcción del campo. Sorprende sobremanera que sólo el 25% de los terrenos en los que se comenzó a construir el campo fueran comprados. La parte alta de los mismos se arrendaron por 400 ptas. al mes porque no se iban a utilizar de momento. El destino de ese dinero es un misterio puesto que no hemos podido constatar que figure en ningún asiento contable.
Dos de las personas que más trabajaron para la creación del nuevo campo fueron Juan Yanes Rodríguez y Cándido L. García Sanjuán. Desde el principio creyeron firmemente en él y ya en noviembre de 1932, un mes antes de constituirse la sociedad, tenían apalabrados los arriendos de los terrenos sobre los que se iban a construir los 9 hoyos que constituían el proyecto inicial. Formaban parte de la Comisión Organizadora del futuro campo junto a Don Martín Rodríguez y Díaz-Llanos, Don José Hamilton y Monteverde, Don Manuel González Vernetta, Don Guillermo Camacho y Don Rafael Martín.
El campo fue construido bajo la dirección del técnico “chicharrero” Don Andrés A. Díaz que firmó el contrato de construcción el 15 de diciembre de 1932. Cobraría 8.000 ptas a razón de 1.000 ptas por mes, 3.000 ptas el último más 500 ptas. de gratificación, con arreglo al proyecto que a elaboró el arquitecto Don Miguel Martín-Fernández de la Torre. Todo debía estar dentro de 33 fanegadas de terreno, unos 173.000 metros cuadrados. El presupuesto era de 100.000 pesetas y la intención era que todo el campo fuera de hierba, pero la realidad fue que muchas calles y greenes se quedaron de tierra. Constó de 9 hoyos de 3200 yardas de longitud construidos en sentido Norte-Sur y par 36. Se preveía que serían 6 meses de trabajo durante los cuales Don Andrés no podía abandonar las obras, lo que suponía no residir más lejos de 25 kms. del campo.
En el próximo artículo hablaremos de la importancia que tuvo el Aeropuerto de Los Rodeos en la construcción del campo de golf.
Hay muchos campos de golf que guardan secretos, historias, curiosidades, etc.
Hoy les vamos a hablar del Real Club de Golf de Tenerife. Más concretamente un rincón conocido por todos los que lo visitan, sobre todo en invierno.
Si entramos a la Casa Club por la entrada principal y giramos a la izquierda al encontrarnos el distribuidor con la chimenea enfrente (una de las 3 que tiene el club), nos encontraremos con las puertas de acceso a la cafetería. Si nada más entrar volvemos a girar a la izquierda podremos ver un gran cuadro con aspecto de ser antiguo y otra chimenea.
El cuadro tiene pocos años. El original se quemó su parte inferior al intentar avivar el fuego de la chimenea un empleado del club en presencia de varios socios. Le dieron una botella de gasolina en vez del líquido acelerador que se usaba en una broma que pudo tener consecuencias más graves si el que manipulaba la botella no hubiese tenido la sangra fría de no tirar la botella al suelo cuando esta se prendió fuego.
Pues bien, justo a la izquierda del cuadro tocando con la pared, hay una estantería con varias figuras que si se mira desde unos metros de distancia se ve que no es simétrica con nada.
Justo ahí estaba la puerta que daba acceso al salón desde el vestuario de señoras, puerta distinta al de caballeros como marcaba la tradición británica y que aún se conserva en muchos campos anglosajones.
En algunos iban más allá e incluso en la cafetería había dos zonas bien diferenciadas para hombres y mujeres, con una parte de la barra para ellas y otra para ellos. No piensen que hablamos de esta tradición en el siglo pasado. Hasta hace unos años aún se conservaba vigente lo de que las mujeres no pudieran pedir bebidas en la barra de la zona de caballeros, como pude comprobar en el año 2007 en el campo de Letchworth Golf Club tras jugar en él.
Aquí en El Peñón sólo era el acceso al salón cafetería, donde no había ningún tipo de restricción a la hora de sentarse o pedir.
Todos los campos del mundo tienen sus secretos y aquí en Golfencanarias trataremos de ir desvelándolos para todos ustedes.
Hoy se ha disputado el enfrentamiento de vuelta entre el Real Club de Golf de Las Palmas y el Real Club de Golf de Tenerife en Bandama en la disputa del Interclub Damas.
La victoria esta vez fue para las jugadoras del Real Club de Golf de Las Palmas que de forma clara y rotunda vencieron a las tinerfeñas por un claro 9,5 a 3,5 que fue insuficiente para poder ganar el Interclub, puesto que a las visitantes les valía con conseguir 1,5 puntos de los 13 que se ponían en juego.
Como recordarán en la ida en El Peñón, la victoria fue para las locales por 12 a 1 y del que podrán leer la crónica haciendo clic aquí. Esto hizo que para la vuelta las jugadoras de Bandama necesitaran 12 puntos para poder retener el trofeo y ganar el Interclub, empresa harto difícil aunque las aguerridas jugadoras satauteñas lo intentaron por todos los medios en el día de hoy.
El hecho de tener que conseguir solamente 1,5 puntos, no hizo que las jugadoras capitaneadas por Julie Aube salieran al campo relajadas, puesto que eran perfectamente conscientes de que sus rivales tenían el juego suficiente como para endosarles un 13-0 y dejarlas con la miel en los labios.
Los puntos definitivos para las visitantes los dieron Sylvia Feill y Mari Carmen Guerra, haciendo que el Real Club de Golf de Tenerife consiguiera ganar el Interclub que no lo hacía desde 2014.
Destacar a las jugadoras peñoneras Aída y Mingui que se mantienen invictas desde que juegan juntas.
Al final, la bandeja se vuelve para Tenerife con las sensaciones de todas las jugadoras de que el conocimiento del campo sigue siendo fundamental en este tipo de enfrentamientos.
Como podrán ver en las imágenes que acompañan este artículo, el ambiente de compañerismo no exento de competitividad, fue de nuevo la nota predominante entre ambos clubes, hermanados desde hace muchísimos años y que estrecha aún más los lazos de unión cada año que pasa.
Enhorabuena a las campeonas por la victoria y a todas las participantes por el increíble ambiente que se vivió tanto en El Peñón el pasado 29 de marzo como hoy en Bandama.