«Se tienen que hacer algunos cambios, sobre todo con los campos para que nos vean como jugadoras y no algo añadido.»
Segunda parte y final de la entrevista a Bárbara Navarro.
En ella hablamos de su percepción de que las mujeres golfistas no están unidas y de la sensación de que a muchos jugadores no les gusta jugar con mujeres.
También de lo que es atractivo para poder jugar un torneo y de muchas cosas más.
Hoy publicamos el capítulo 2 de la historia del Real Club de Golf de Tenerife. En él veremos cómo se acaba la etapa en la Quinta y se hace un nuevo campo en La Mesa Mota en La Laguna.
A partir del cierre del campo de La Quinta (año 1903) la isla de Tenerife se queda sin campo de golf, pero la afición por este deporte hace que un grupo de personas se unieron para buscar terrenos y poder construir un nuevo campo, cosa que por fin vio la luz a finales de 1912, año en el que se inauguró oficialmente el Campo de Golf de La Mesa Mota, situado a las faldas de la conocida montaña. Los terrenos fueron arrendados a Doña Delisa Cifra y Geraldy. Hay que recordar que una “mesa” es un término que la vulcanología se ha apropiado para representar una forma de inversión del relievedebida a la erosión diferencial que origina, en millones de años, una planicie superior.
Martín Rguez. Llanos. Foto Blog Pedro Medina Sanabria.
La Junta del Fomento del Turismo y sobre todo su Presidente Don Martín Rodríguez y Díaz-Llanos pusieron todo de su parte para que se pudiera construir el nuevo campo. Apoyaron logística y económicamente el proyecto desde el principio creyendo firmemente en él y viendo un futuro muy esperanzador porque en esa época se pensaba, con mucho acierto, que el golf sería generador de puestos de trabajo y reclamo para los turistas.
Tenemos datos por los libros de cuentas que hasta noviembre de 1912 hay apuntes de pagos a trabajadores que estaban preparando el campo, por lo que se supone que a finales de ese año ya se podía jugar en él, aunque no hemos podido encontrar ningún dato que certifique la fecha exacta de apertura.
La mayoría de sus socios eran extranjeros, siendo uno de los destacados el cónsul británico en la isla Mr. Roberts Carey Griffiths.
Los precios para poder hacer uso del campo eran los siguientes.
Cuota de entrada al club 50 pesetas
Suscripción anual 25 pesetas
Suscripción mensual 5 pesetas
*Las mujeres pagaban la mitad de estas cantidades
Green fee de visitantes 2 pesetas
*a partir de 1915 2,50 pesetas
Docena de bolas 20 pesetas
Bolas sueltas 2 pesetas
En la próxima entrega podremos ver cómo el campo de la Mesa Mota cierra por una serie de problemas y se buscan terrenos para construir otro campo, que sería el que conocemos hoy en día enclavado junto a la zona de El Peñón.
Haciendo clic aquípodrán ver el capítulo 1 de la Historia del Real Club de Golf de Tenerife.
Entrevistamos a Bárbara Navarro, una de las jugadoras más conocidas del golf tinerfeño. Residente en el Sur de Tenerife, Bárbara es de las habituales de los torneos en Canarias. Actualmente es hcp 20 pero su juego es de muchos menos golpes.
Con ella hablaremos de cómo se inició en el golf y de los problemas que hay actualmente en el golf femenino.
Hoy publicamos la tercera y última parte de la entrevista a Irene Soffiati.
En ella Irene nos habla de cómo entre Paco Cea y la Federación Canaria de Golf la ayudaron a conseguir una silla para golf adaptado y así poder jugar de forma más cómoda, lo que le cambió la vida de nuevo.
Anima a todas las personas que tengan alguna discapacidad a practicar deporte en general y especialmente golf porque aporta muchísimas cosas.
Pinchando aquí podéis ver la primera parte y aquí la segunda.
En la primera parte de la entrevista hablábamos de ese día frío y gris en el que Irene Soffiati tenía el accidente que la postró para siempre en una silla de ruedas y se truncaba su carrera de gimnasta.
Era duro pero necesario narrarlo para ponerles en situación y que pudiesen apreciar la grandeza de lo que cuenta Irene en la segunda y tercera parte de la entrevista.
En la segunda que les ofrecemos a continuación, nos cuenta como al llegar a Tenerife la primera vez se sintió como en casa nada más bajar del avión y la casualidad hizo que el golf llegara a su vida.
Irene Soffiati es una de esas personas que debería de ser prescrita por la Seguridad Social como mínimo cada 12 horas.
Su positivismo, entusiasmo, simpatía, fuerza y determinación hizo que el rato que pasamos con ella en Amarilla Golf se nos pasara volando. Hasta en los momentos más duros de la entrevista Irene era capaz de sacar su sonrisa a relucir.
Hemos grabado una entrevista con ella que se publicará en tres partes bien diferenciadas, que nos acercarán a esta gran mujer y nos dará una visión muy clara de cómo la fuerza de voluntad y el poder mental pueden arreglar algo que parecía irreparable.
En esta primera hablamos de cómo un coche invadiendo el carril contrario de una mañana gris y lluviosa en Verona, Italia, se llevó por delante su scooter y su futuro como gimnasta, haciendo que Irene se cerrara por completo al deporte.
Estamos seguros que estas charlas con Irene no dejaran indiferente a nadie.