La semana pasada les ofrecíamos la primera parte de Pensar antes de ejecutar, en la que nuestro Coach Mental de referencia Francisco González, nos daba las claves para afrontar esos momentos de tensión previos a ejecutar los golpes.
En esta segunda entrega, además de pensar, damos un paso más y aprenderemos a pensar en más factores que la distancia que necesito por ejemplo para un determinado golpe o los errores mentales que destruyen la toma de decisiones.
Esperamos que os guste.
Termino con este post la importante atención que debe prestarse a la toma de decisiones durante el transcurso del juego haciéndolo con una propuesta de modelo mental. En el campo, el jugador no dispone de mucho tiempo para analizar una situación. La decisión debe ser rápida, clara y repetible. Un buen modelo mental permite tomar decisiones sólidas en pocos segundos sin entrar en un exceso de análisis.
El modelo simple puede reducirse a cinco preguntas muy dinámicas que todo golfista debería hacerse:
1. ¿Dónde está la zona segura?
Antes de pensar en la bandera o en el golpe ideal, el jugador debe identificar la zona amplia donde la bola puede terminar sin problemas. Puede ser el centro del green, el lado ancho de la calle o una zona corta y abierta.
2. ¿Cuál es el peligro que debo evitar?
Agua, fuera de límites, búnker profundo, grupo denso de árboles… El jugador debe identificar el lugar donde no quiere fallar.
3. ¿Qué tipo de golpe necesito?
No se trata sólo de distancia. El jugador debe imaginar la trayectoria: altura, curva y forma en que la bola aterrizará.
4. ¿Qué palo produce ese golpe con un swing normal?
La decisión se basa en el golpe imaginado, no en la tentación de forzar un palo.
5. ¿Estoy comprometido con esta decisión?
Si todavía hay duda, la decisión no está completa. El objetivo del proceso es eliminar la indecisión antes de colocarse sobre la bola.
Este proceso es consciente al principio, pero con la práctica rutinaria se vuelve automático. El jugador observa, responde a estas preguntas y la decisión aparece con rapidez.

Diagrama simple del proceso de decisión de un jugador sólido
El proceso mental de un jugador sólido suele seguir una secuencia muy clara:
Situación ?
Observación del entorno + Respiración ?
Identificación del peligro principal ?
Dónde está la zona segura ?
Elección de la zona objetivo ?
Qué tipo de golpe necesito ?
Visualización del golpe + Respiración ?
Selección del palo para el golpe decidido ?
Ensayo del golpe ?
Compromiso con la decisión + Foco externo/objetivo ?
Ejecución automática del golpe ?
Aceptación sin crítica ni análisis sea cual sea el resultado ?
La diferencia entre un jugador inconsistente y uno sólido no está en la complejidad del proceso, sino en la claridad de cada etapa. El jugador sólido no mezcla análisis y ejecución. Primero decide. Después juega.
Tres errores mentales que destruyen la toma de decisiones
Incluso con buena técnica, muchos jugadores toman malas decisiones por tres errores mentales muy comunes.
1. Pensar en el swing en lugar del golpe
Cuando la mente está ocupada con posiciones del cuerpo o detalles técnicos, la atención se aleja del objetivo. El cerebro intenta controlar el movimiento en lugar de producir un resultado.
En el campo, la pregunta útil no es “¿cómo debo mover el swing?”, sino:?“¿qué golpe quiero que produzca la bola?”
2. Apuntar a objetivos demasiado ambiciosos
Muchos errores estratégicos nacen del deseo de jugar el golpe perfecto. Atacar siempre la bandera, intentar pasar por espacios demasiado estrechos o intentar golpes que no forman parte del repertorio habitual del jugador.
Los buenos jugadores no siempre buscan el mejor golpe posible. Buscan el golpe con más margen de error.
3. Ejecutar con dudas
El peor momento para dudar es cuando el jugador ya está sobre la bola. Si la decisión no está completamente tomada, el cuerpo lo refleja en el swing: ritmo irregular, desaceleración o cambios de intención durante el movimiento.
Por eso, la calidad del golpe empieza antes del swing. Empieza en la claridad de la decisión. Una decisión clara produce un swing libre.?Una decisión dudosa produce un swing defensivo.
Espero poder animarles a enfrentarse al juego de esta manera. Tengan paciencia -un bien muy escaso hoy en día- este proceso y esta forma de entender el golf no sólo puede reducir sus resultados sino que también les hará más felices con su juego reduciendo la incertidumbre, la ansiedad y el estrés tan consustancial con el golf.
Hasta la próxima.
Francisco González
www.golfmentalcoaching.com

Bubok
Amazon
La Casa del Libro


