La semana pasada les ofrecíamos la primera parte de Pensar antes de ejecutar, en la que nuestro Coach Mental de referencia Francisco González, nos daba las claves para afrontar esos momentos de tensión previos a ejecutar los golpes.
En esta segunda entrega, además de pensar, damos un paso más y aprenderemos a pensar en más factores que la distancia que necesito por ejemplo para un determinado golpe o los errores mentales que destruyen la toma de decisiones.
Esperamos que os guste.
Termino con este post la importante atención que debe prestarse a la toma de decisiones durante el transcurso del juego haciéndolo con una propuesta de modelo mental. En el campo, el jugador no dispone de mucho tiempo para analizar una situación. La decisión debe ser rápida, clara y repetible. Un buen modelo mental permite tomar decisiones sólidas en pocos segundos sin entrar en un exceso de análisis.
El modelo simple puede reducirse a cinco preguntas muy dinámicas que todo golfista debería hacerse:
1. ¿Dónde está la zona segura?
Antes de pensar en la bandera o en el golpe ideal, el jugador debe identificar la zona amplia donde la bola puede terminar sin problemas. Puede ser el centro del green, el lado ancho de la calle o una zona corta y abierta.
2. ¿Cuál es el peligro que debo evitar?
Agua, fuera de límites, búnker profundo, grupo denso de árboles… El jugador debe identificar el lugar donde no quiere fallar.
3. ¿Qué tipo de golpe necesito?
No se trata sólo de distancia. El jugador debe imaginar la trayectoria: altura, curva y forma en que la bola aterrizará.
4. ¿Qué palo produce ese golpe con un swing normal?
La decisión se basa en el golpe imaginado, no en la tentación de forzar un palo.
5. ¿Estoy comprometido con esta decisión?
Si todavía hay duda, la decisión no está completa. El objetivo del proceso es eliminar la indecisión antes de colocarse sobre la bola.
Este proceso es consciente al principio, pero con la práctica rutinaria se vuelve automático. El jugador observa, responde a estas preguntas y la decisión aparece con rapidez.
Diagrama simple del proceso de decisión de un jugador sólido
El proceso mental de un jugador sólido suele seguir una secuencia muy clara:
Situación ?
Observación del entorno + Respiración ?
Identificación del peligro principal ?
Dónde está la zona segura ?
Elección de la zona objetivo ?
Qué tipo de golpe necesito ?
Visualización del golpe + Respiración ?
Selección del palo para el golpe decidido ?
Ensayo del golpe ?
Compromiso con la decisión + Foco externo/objetivo ?
Ejecución automática del golpe ?
Aceptación sin crítica ni análisis sea cual sea el resultado ?
La diferencia entre un jugador inconsistente y uno sólido no está en la complejidad del proceso, sino en la claridad de cada etapa. El jugador sólido no mezcla análisis y ejecución. Primero decide. Después juega.
Tres errores mentales que destruyen la toma de decisiones
Incluso con buena técnica, muchos jugadores toman malas decisiones por tres errores mentales muy comunes.
1. Pensar en el swing en lugar del golpe
Cuando la mente está ocupada con posiciones del cuerpo o detalles técnicos, la atención se aleja del objetivo. El cerebro intenta controlar el movimiento en lugar de producir un resultado.
En el campo, la pregunta útil no es “¿cómo debo mover el swing?”, sino:?“¿qué golpe quiero que produzca la bola?”
2. Apuntar a objetivos demasiado ambiciosos
Muchos errores estratégicos nacen del deseo de jugar el golpe perfecto. Atacar siempre la bandera, intentar pasar por espacios demasiado estrechos o intentar golpes que no forman parte del repertorio habitual del jugador.
Los buenos jugadores no siempre buscan el mejor golpe posible. Buscan el golpe con más margen de error.
3. Ejecutar con dudas
El peor momento para dudar es cuando el jugador ya está sobre la bola. Si la decisión no está completamente tomada, el cuerpo lo refleja en el swing: ritmo irregular, desaceleración o cambios de intención durante el movimiento.
Por eso, la calidad del golpe empieza antes del swing. Empieza en la claridad de la decisión. Una decisión clara produce un swing libre.?Una decisión dudosa produce un swing defensivo.
Espero poder animarles a enfrentarse al juego de esta manera. Tengan paciencia -un bien muy escaso hoy en día- este proceso y esta forma de entender el golf no sólo puede reducir sus resultados sino que también les hará más felices con su juego reduciendo la incertidumbre, la ansiedad y el estrés tan consustancial con el golf.
Pensar antes de ejecutar el golpe es el nuevo e interesantísimo post que nos regala nuestro Coach Mental de referencia Francisco González.
Esperamos que os guste.
La idea de pensar antes de ejecutar el golpe se vuelve realmente necesaria cuando se aplica a las situaciones concretas de juego en el campo. No se trata de teoría, sino de decisiones muy simples que todo jugador debe tomar varias veces en cada hoyo. En realidad el golf es un deporte de decisiones.
Elegir un objetivo
Muchos jugadores creen que apuntan al objetivo, pero en realidad apuntan a una zona vaga o difusa: “el green”, “la calle”, “por allí”. Esa falta de precisión mental suele producir golpes inconcretos o inexactos. ?Elegir un objetivo significa seleccionar algo concreto y visible: el borde derecho de un búnker, una rama de un árbol al fondo, una pequeña zona del green. Cuando el objetivo es claro, el cerebro organiza el movimiento con mucha más eficacia. El swing no cambia; cambia la claridad de la intención.
Decidir entre dos palos
Una de las situaciones más comunes es la duda entre dos palos: por ejemplo, un hierro 7 o un hierro 8. Muchos jugadores intentan resolverlo pensando en su swing: “si le pego fuerte con el 8…”, “si cojo el 7 más corto…”.? En realidad, la decisión debería basarse en el golpe que se quiere jugar. ¿Dónde está la zona segura? ¿Qué error es aceptable? En muchas ocasiones, elegir el palo más largo y hacer un swing normal reduce la tensión y simplifica la ejecución. La clave no es forzar el golpe perfecto, sino elegir el golpe que tiene más margen de error.
Pasar del modo “técnica” al modo “juego”
En el campo de prácticas, el jugador está en modo técnica: piensa en el giro del cuerpo, en la posición de las manos, en el ritmo, en el plano del swing. Ese tipo de atención es útil para aprender. Pero en el campo, ese mismo enfoque suele interferir con el juego.
Cuando llega el momento de golpear, la mente debería estar orientada hacia el objetivo y la trayectoria del golpe, no hacia las partes del movimiento. El paso del modo técnica al modo juego ocurre cuando el jugador deja de intentar controlar el swing y se concentra en el resultado que quiere producir.
Ejecutar un golpe con confianza
La confianza no aparece por arte de magia. Normalmente es la consecuencia de una decisión clara. Cuando el jugador ha elegido un objetivo preciso, ha seleccionado el palo adecuado y ha imaginado el golpe que quiere realizar, la mente deja de debatir. En ese momento, el golpe puede ejecutarse con compromiso.
Por el contrario, cuando la decisión no está completamente tomada, el swing suele reflejar esa duda. El cuerpo duda porque la mente duda.
En el fondo, muchas de las dificultades del golf no provienen del movimiento del swing, sino de la falta de claridad antes de jugar. Pensar bien antes de ejecutar el golpe no complica el juego: lo simplifica.
Cómo analizar una situación en el campo
¿Cómo se debería analizar una situación en el campo de juego para tomar mejores decisiones que le lleven a construir un sistema de juego consistente con su cuerpo y su nivel? Veámoslo.
Tomar buenas decisiones en el campo no depende de tener más información, sino de saber observar las pocas cosas que realmente importan. Antes de cada golpe, el jugador debe aprender a analizar la situación siguiendo una secuencia simple. Con el tiempo, este proceso se convierte en un sistema de juego adaptado a su cuerpo y a su nivel.
1. Empezar por el objetivo real
La primera pregunta no es “¿qué palo voy a usar?”, sino “¿dónde quiero que termine la bola?”.? No se trata necesariamente de la bandera. A veces el mejor objetivo es el centro del green, el lado más ancho de la calle o incluso una zona corta y segura. El objetivo debe ser un lugar que ofrezca margen de error.
2. Identificar el peligro principal
Cada golpe tiene una zona que conviene evitar: agua, búnker profundo, fuera de límites, árboles cerrados. El error más común es ignorar ese peligro y concentrarse únicamente en el objetivo ideal.
Un jugador que toma buenas decisiones se pregunta: “¿Cuál es el error que realmente no puedo permitirme?”
Esa respuesta ayuda a definir la estrategia del golpe.
3. Evaluar la distancia real
La distancia al objetivo es sólo una parte del problema. También hay que considerar:
– el viento
– la pendiente del terreno
– la posición de la bola (fairway, rough, arena)
– la altura que exige el golpe
La pregunta útil no es “¿cuántos metros hay?”, sino: “¿qué tipo de golpe necesito para que la bola llegue a esa zona?”
4. Elegir el golpe antes que el palo
Muchos jugadores eligen primero el palo y luego intentan adaptar el swing.? Los jugadores más consistentes hacen lo contrario: primero imaginan el golpe.
¿Es un golpe alto o bajo??¿Debe rodar después de aterrizar??¿Debe evitar un obstáculo?
Cuando el golpe está claro en la mente, el palo adecuado suele volverse evidente.
5. Ajustar la decisión al propio nivel
Un sistema de juego consistente no intenta imitar a los profesionales. Se construye alrededor de las capacidades reales del jugador.
Esto implica aceptar cuatro cosas:
– la distancia media real de cada palo
– la dispersión habitual de los golpes
– los errores más frecuentes
– y sobre todo, las limitaciones del propio cuerpo
Un jugador que conoce estas características puede elegir objetivos más inteligentes y reducir los riesgos innecesarios.
6. Comprometerse con la decisión
Una vez tomada la decisión, llega el momento más importante: dejar de analizar.
La mente analítica pertenece a la fase de decisión, al hemisferio izquierdo del cerebro.? La ejecución pertenece al cuerpo, al hemisferio derecho del cerebro. Cuando el jugador entra en la ejecución del golpe, la única idea útil es la trayectoria de la bola hacia el objetivo elegido.
Con el tiempo, este proceso se vuelve automático. El jugador observa, decide y ejecuta sin conflicto interno. Así es como se construye un sistema de juego coherente: no a partir de swings perfectos, sino a partir de decisiones cada vez más claras.
En el próximo y último post sobre esta cuestión les propondré un modelo mental para la toma de decisiones.
La visualización y sus ejercicios llega al final de sus entregas, con el último post y tareas que hemos seguido en la primera entrega, la segunda y la tercera. Al final de este artículo encontrarán también los enlaces a los mismos.
Recuerden que llevan una cadencia determinada y que su autor Francisco González aconseja no saltarse ningún post y seguirlos en orden.
Les dejamos con esta cuarta y última entrega, que ponen fin a una serie de interesantísimos post que aconsejamos guardar para realizar sus ejercicios, que seguro que haran que mejoremos nuestro golf.
Nos pueden hacer cualquier consulta en nuestro buzón director@golfencanarias.com
La visualización 4. Ejercicios prácticos
Termina aquí la serie de posts dedicados a la visualización para los golfistas amateurs. En este último les expondré por qué algunos visualizan “incorrectamente” y no les funciona.
Esta cuestión es clave, porque mucha gente “visualiza” y aun así no mejora… y no es porque la técnica no funcione, sino porque la están usando indebidamente.
Trataré de explicar los errores más comunes, por qué se realiza mal la visualización (a nivel científico) y cómo corregirlos, especialmente en golf competitivo.
1. Visualizan el movimiento, no el desenlace del golpe.
Error típico: “Imaginar el backswing, la posición del brazo, el plano…” Qué pasa en el cerebro:
Se activan áreas de control consciente = interfieren con la automatización. Resultado: Swing tenso. Ritmo forzado. Peor bajo presión Corrección: Visualiza el vuelo de la bola, la trayectoria y el punto de caída
El cuerpo se organiza solo.
2. La imagen es vaga o genérica.
Error: “Imaginar un buen golpe” Qué pasa en el cerebro:
El cerebro no aprende bien de imágenes difusas. Resultado:
No se refuerza ningún patrón concreto. Corrección: Definir: Tipo de vuelo (alto/bajo), curva (draw/fade) y dónde cae y cómo reacciona
Cuanto más específica la imagen, más efectiva.
3. Visualizan el error (sin querer)
Error muy común: ?“Que no se vaya al agua…” Qué pasa en el cerebro:
El cerebro procesa imágenes, no negaciones. Resultado😕 El agua aparece en la visualización = aumenta la probabilidad del fallo. Corrección: Sustituye el “NO” por: zona segura, objetivo alternativo y trayectoria clara lejos del peligro.
4. Visualizan demasiado tiempo
Error: «Visualizaciones largas y repetitivas antes del golpe». Qué pasa en el cerebro:
Saturación cognitiva = pérdida de frescura. Resultado: Duda, lentitud, tensión. Corrección: 3–5 segundos. Una sola vez. Luego ejecutar
Los pros visualizan breve y preciso.
5. Mezclan visualización con juicio
Error: «Visualizar y al mismo tiempo pensar: tengo que hacerlo bien, no falles». Qué pasa en el cerebro:
Esto activa el sistema de amenaza (amígdala). Resultado: Rigidez y miedo al error. Corrección: Visualiza como observador neutro, sin diálogo interno.
6. Visualizan golpes que no tienen
Este error es sutil pero letal. Error: «Imaginar trayectorias que no están en tu repertorio real». Qué pasa en el cerebro:
El cerebro detecta la incongruencia. Resultado: Falta de compromiso = swing a medias. Corrección: Visualiza tu mejor versión realista, no golpe del Tour.
7. No entrenan la visualización (solo la usan en torneos)
Error: «Intentar usarla sólo cuando importa». Qué pasa en el cerebro:
Habilidad no entrenada = no aparece bajo presión. Corrección: Entrénala: En el campo de prácticas, cuando juegues rondas casuales o en casa (pocos minutos).
8. Visualizan sin emoción
Error: «Imagen correcta pero fría». Qué pasa en el cerebro:
Sin emoción, el aprendizaje se debilita. Corrección: Añade: sensación de solidez, confianza tranquila y ritmo fluido.
No euforia. Calma segura.
RESUMEN
La visualización falla cuando:
Se vuelve técnica
Es vaga o difusa
Se centra en el error
Es demasiado larga
No es congruente con el jugador
No se entrena
La visualización funciona cuando:
Es clara
Es breve
Es externa (ver el desenlace)
Es realista
Está entrenada
Hasta aquí esta serie dedicada a la visualización en golf que espero pueda ser de ayuda en la mejora del juego y del rendimiento de quienes se acerquen a su práctica, ya sea tanto en su vertiente recreacional como en la competitiva.
Durante estas últimas semanas hemos venido publicando una serie de entretenidos artículos de Francisco González sobre la visualización, no solo teóricos sino también prácticos puesto que con cada artículo venían una serie de ejercicios a realizar.
Son una serie de cuatro artículos del que llevamos publicados tres, que pueden ver pinchando aquí.
A nuestro buzón de correos director@golfencanarias.com nos han llegado diversos comentarios y preguntas, que hemos trasladado a Francisco González para que nos las responda.
Hemos considerado que tanto las preguntas como las respuestas eran lo suficientemente interesantes como para publicarlas todas juntas, puesto que completaban y enriquecían a los artículos publicados.
Estas son las preguntas de los lectores y las respuestas de nuestro mental coach de referencia Francisco González.
Agradecemos a los lectores sus preguntas y a Francisco González sus respuestas.
1.- Si el cerebro activa muchas de las mismas áreas al imaginar un golpe que al ejecutarlo, ¿hasta qué punto podría la visualización mejorar el rendimiento de un golfista incluso sin practicar físicamente?
Los neurocientíficos Evan Gordon y Nico Dosenbach, quienes han liderado un importante estudio, que denominan SCAN (en inglés) Red de Acción Somato-Cognitiva (en español), concluyen que hay partes del cerebro que además de controlar el movimiento se encuentran conectadas a redes neuronales involucradas en el pensamiento, la planificación y el control de funciones corporales como la presión arterial, la respiración y los latidos del corazón.
Esto vendría a significar que el cuerpo y la mente están estrechamente entrelazados, no ya de un modo abstracto sino literal, por lo que su tesis de que la acción y el control del cuerpo se fusionan en un circuito común podría ayudar a explicar por qué los estados de la mente y el cuerpo interactúan con tanta frecuencia.
El presente descubrimiento no viene sino a poner en primera línea del entrenamiento mental las virtudes que la visualización, el mindfulness, la respiración nasal, la consciencia corporal y la coherencia cardíaca aportan al desempeño y rendimiento deportivo, especialmente al del golf, ya sea a través de la práctica real o de la práctica imaginada.
En golf, como en cualquier otro deporte, la visualización puede usarse para muchas finalidades, si bien su utilización desde el punto de vista de la mejora del desempeño, esencialmente, consiste en verse a uno mismo realizando un golpe como si estuviera ocurriendo de verdad e incorporando a él el mayor número de detalles, sensaciones, olores o sonidos.
2.- ¿Por qué el texto recomienda no visualizar la técnica del swing y centrarse más en el resultado del golpe durante la visualización?
Entre otros , la científica Gabriele Wulf ha demostrado repetidamente que el foco externo mejora el rendimiento motor y concluye que cambiar el tipo de atención puede mejorar el rendimiento inmediatamente, incluso sin modificar la técnica del swing.
1. Atención interna
La atención interna ocurre cuando te concentras en tu propio cuerpo.
Ejemplos en golf: “gira los hombros” “mantén el brazo recto” “no levantes la cabeza” “traslada el peso”. Es decir, la mente se centra en partes del movimiento.
Problema: El cerebro empieza a controlar conscientemente el swing, lo que provoca: rigidez, pérdida de ritmo, exceso de control…
2. Atención externa
La atención externa significa concentrarte en el efecto del movimiento, no en el cuerpo.
Ejemplos en golf: “envía la bola hacia ese árbol” “golpea la bola hacia el centro del green” “haz que la bola vuele alta” “pasa el palo hacia el objetivo”. La mente se centra en lo que quieres que ocurra, no en cómo mover el cuerpo.
3.- ¿Qué papel juega el cerebelo en la visualización y por qué esta práctica mejora más la precisión que la fuerza en el golpe de golf?
Como digo en el post, el cerebelo se ocupa de coordinar movimientos finos, ajustar el tiempo (timing) y corregir errores motores. Cuando se practica la visualización en golf, otras áreas del cerebro simulan o replican el movimiento del golpe y el cerebelo refuerza los patrones motores correctos, como la trayectoria del swing y el contacto con la bola.
Por eso la visualización mejora más la precisión que la fuerza: la precisión depende principalmente de la coordinación y el control fino del movimiento, funciones del cerebelo.
La fuerza depende más de la activación muscular real, que requiere contracción física y no se desarrolla solo con imaginación.
4.- ¿Cómo influye la reducción de la actividad de la corteza prefrontal y de la amígdala en el rendimiento de un golfista bajo presión?
Desde el punto de vista del movimiento (el swing en definitiva) la corteza prefrontal es nuestro sistema consciente (uso del hemisferio izquierdo), es nuestro sistema analítico que se usa para: pensar, analizar, controlar movimientos…
Sirve para aprender técnica, pero es demasiado lento para ejecutar un swing de golf, esto es, un movimiento motor complejo. Cuando este sistema interviene demasiado aparecen rigidez, dudas, pérdida de ritmo,…
Por eso se entrena usar el hemisferio derecho que es nuestro sistema automático que se usa para la memoria motora, la coordinación automática y los movimientos aprendidos que son los que posibilitan que el swing sea fluido, rítmico y natural, pero para usarlo se debe mantener fuera del mismo el estrés, la ansiedad, la duda o el miedo, y todo eso es lo que provoca que la amígdala se active (como sistema de defensa) al pensar sólo en el resultado o en la técnica mientras juegas, por lo que se hace necesario tener una buena gestión emocional.
5.- ¿Por qué la visualización por sí sola no es suficiente y debe integrarse con otras habilidades como la respiración, la atención plena o las rutinas previas al golpe?
Hay partes del cerebro que además de controlar el movimiento se encuentran conectadas a redes neuronales involucradas en el pensamiento, la planificación y el control de funciones corporales como la presión arterial, la respiración y los latidos del corazón, y eso significa que el cuerpo y la mente están estrechamente entrelazados de un modo literal, por lo que la acción y el control del cuerpo se fusionan en un circuito común.
Este hecho no solamente viene a poner de manifiesto las virtudes que la visualización, el mindfulness, la respiración nasal, la consciencia corporal y la coherencia cardíaca aportan al desempeño y rendimiento deportivo, especialmente al del golf, ya sea a través de la práctica real o de la práctica imaginada, de manera que junto con las otras habilidades que se adquieren a través del entrenamiento mental: concentración, atención, aceptación, resiliencia, compromiso, relajación o diálogo interno permiten jugar mejor al golf.
6.- Si el cerebro activa muchas de las mismas áreas al imaginar que al ejecutar un movimiento, hasta qué punto podría la visualización sustituir —o complementar— la práctica física en deportes de precisión como el golf?
Nunca se ha embocado ni se podrá embocar un putt exclusivamente con la mente, por poner un ejemplo. La visualización no sustituye a la técnica ni a la práctica, lo que hace es potenciarlas.
La visualización es una transferencia directa al rendimiento y funciona porque: activa los mismos circuitos que el movimiento real, refuerza patrones motores correctos, reduce interferencia consciente, regula estrés y atención y aprovecha la plasticidad cerebral.
7.- ¿Es posible que el exceso de análisis técnico durante el swing (activación de la corteza prefrontal) sea uno de los mayores enemigos del rendimiento en golf competitivo? ¿Cómo debería equilibrarse el aprendizaje técnico con la automatización?
Con respecto a la primera pregunta te diré que en la rutina pre-golpe (Información, Selección/Decisión, Ensayo/Compromiso, Visualización, Ejecución y Aceptación) hay un momento para el análisis consciente que se produce en la fase de Información: distancia aproximada, viento, lie de la bola, obstáculo principal, posición de la bandera, nivel personal de activación,…
A continuación hay otra fase consciente en la que se produce la Selección/Decisión: objetivo, forma y tipo de golpe, palo,…
Regla fundamental:
Una vez decidido, no se vuelve a pensar. El mayor error de muchos jugadores es volver a analizar después de decidir. A partir del momento en el que se DECIDE ya no puede haber ningún pensamiento técnico ni atención interna en el swing.
Con respecto a la segunda pregunta te diré que el cerebro aprende el swing primero mediante un control consciente del movimiento. Es un proceso lento y analítico pero con una práctica adecuada y con su visualización el movimiento pasa al sistema automático del cerebro (memoria procedimental) el mismo que utilizamos para conducir o montar en bicicleta. El equilibrio depende del enseñante.
8.- El texto sugiere que visualizar el resultado del golpe es más útil que visualizar la técnica. ¿Qué implicaciones tiene esto para la forma en que tradicionalmente se enseña el golf?
La visualización persigue que imaginemos el golpe que queremos hacer viendo en nuestra mente él mismo, su forma (draw, fade, recto), su altura, cómo llega a dónde hemos decidido, como bota la bola y rueda hasta pararse… por otra parte, pensar exclusivamente en el resultado de nuestros golpes, los dados (pasado), los que hacemos (presente), los que haremos (futuro) y en el score final activa la amígdala, crea ansiedad, dudas, pensamientos disfuncionales, temores y estrés.
En las etapas de aprendizaje de la técnica la visualización es una herramienta esencial pues Refuerza los circuitos motores sin desgaste físico y por eso: mejora la consistencia, se acelera el aprendizaje técnico, se mantiene el “feeling” incluso sin entrenar físicamente.
Lamentablemente la enseñanza del golf ha estado y está orientada exclusivamente a la técnica y la gestión emocional del juego y el aprendizaje de las habilidades mentales que el golf demanda están al margen de esa enseñanza.
9.- Si la visualización también influye en áreas relacionadas con la emoción y el estrés, como la ínsula o la amígdala, ¿hasta qué punto el rendimiento deportivo depende más de la gestión emocional que de la habilidad técnica?
Mientras más herramientas o capacidades técnicas se tengan mejor se podrá jugar al golf, pero el juego nos somete a incertidumbres, tensiones, pensamientos, distracciones y exigencia física. Por mucha técnica que se tenga si no se tiene una adecuada gestión de tales presiones mediante habilidades mentales se produce fatiga mental, sobreanálisis, tensión muscular, errores técnicos, mala toma de decisiones. ¿Se puede jugar al golf sin las habilidades mentales? Claro que sí, pero con ellas es irrefutable que se puede jugar mejor.
10.- Dado que la visualización funciona mejor cuando se integra con respiración, atención plena y rutinas, ¿debería el entrenamiento mental tener el mismo peso que el entrenamiento físico en el golf moderno?
Sí, el entrenamiento mental, físico y técnico deberían estar en el mismo rango de importancia aunque acomodados a los niveles de los intereses y voluntades del propio golfista (amateur recreativo, de competición, amateur de alto rendimiento o profesional).
Siempre me he dedicado a proponer conocimientos, procesos y métodos que permitan establecer técnicas y habilidades mentales que ayuden al golfista sea cual sea su edad y nivel, aplicando para ello los principios de la psicología positiva cuyos focos de atención se centran en aquellas habilidades que posibilitan la mejora de la sensación de bienestar y el crecimiento personal.
Principalmente el potenciar fortalezas como la creatividad, el deseo de aprender, la generosidad, la tenacidad, la honestidad, el coraje, la compasión, la modestia, el autocontrol, la gratitud, además del optimismo, el humor, la resiliencia, la inteligencia emocional, la capacidad de fluir y la atención plena o el mindfulness porque, a pesar de todas las dificultades que se le puedan presentar a un o una golfista en el juego, quienes usen estas habilidades y actitudes saldrán beneficiados al enfrentarse a las mismas, ya que las estrategias de afrontamiento que desarrollen podrán transferirlas a su vida cotidiana.
Como han podido apreciar las preguntas y respuestas son de lo más interesantes, por lo que animamos a nuestros lectores a que si tienen alguna otra duda más nos las hagan llegar a nuestro buzón director@golfencanarias.com para que se las traslademos a nuestro Mental Coach Francisco González y nos las resuelva.
La visualización y sus ejercicios en su tercera entrega, con otra tanda de tarea para que podamos hacer como en la primera entrega y la segunda.
Recuerden que llevan una cadencia determinada, por lo que aconsejamos no saltarse ningún post y seguirlos en orden.
Les dejamos con la tercera entrega y les rogamos que sigan la secuencia como Francisco González propone.
Nos pueden hacer cualquier consulta en nuestro buzón director@golfencanarias.com
La visualización 3. Ejercicios prácticos
Continúo con el tercero de esta serie de 4 posts dedicada a la visualización en golf ahora dirigido a golfistas amateurs competitivos, entendiendo por ello a los que no son golfistas de alto rendimiento, ya se trate de golfistas profesionales o amateurs.
El último de los posts de la serie estará dedicado a mostrar el porqué algunos golfistas visualizan mal y no les funciona tan importante habilidad.
VISUALIZACIÓN PARA AMATEURS COMPETITIVOS
1. Rutina pre-golpe
1. Colócate detrás de la bola.
2. Analiza la información conscientemente: lie, distancia, viento, obstáculos…
3. Decide el objetivo, el golpe que quieres hacer y el palo que vas a usar.
4. Respira 4 segundos inhalar – 6 exhalar (2 o 3 veces).
5. Elige un sólo pensamiento: “No tengo que demostrar nada” o una sola palabra clave (ej. “ritmo”, “calma”, “fluye”, “confía”).
6. Visualiza el golpe sólo 3 – 5 segundos.
7. Colócate sobre la bola.
8. Ejecución automática: sólo existen el compromiso de hacer ese golpe y el objetivo.
– Cero pensamiento técnico
– Ritmo constante
9. Acepta el golpe, no lo evalúes ni lo enjuicies solamente piensa: si estabas comprometido o no comprometido.
2. Visualización exacta (3 – 5 segundos)
En competición la imagen tiene que ser precisa.
Antes del golpe:
– Trayectoria específica (alta/baja, draw/fade)
– Altura de vuelo
– Punto exacto de caída
– Primer bote y reacción NO visualices “un buen golpe” visualiza el golpe que quieres.
3. Visualización para el putt
Se fiel y cíñete a tu rutina
– Mira el recorrido del putt a realizar y analiza las caídas, el slope y la dirección de la hierba
– Establece un objetivo
– Imagina la rodadura a la velocidad que consideras correcta
– Visualiza cómo entra la bola en el hoyo
– Ejecuta siempre con el mismo tempo aunque varíe la amplitud del swing en función de la distancia.
4. Visualización para presión real
La visualización se entrena antes, en casa, en el campo de prácticas o en vueltas de entrenamiento Ejercicio:
Imagina situaciones concretas:
– Tee del 1
– Birdie putt para pasar el corte
– Approach al green con agua Incluye:
– Sensación de tensión
– Respiración controlada
– Compromiso total con el golpe Recuerda, el cerebro no distingue entre imaginado y vivido.
5. Visualización del plan de juego
Los golfistas competitivos no juegan golpes sueltos, juegan estrategia.
Antes de salir:
Visualiza el hoyo completo:
– Tee shot
– Zona del approach
– Lado “bueno” del green Esto reduce decisiones bajo presión y ahorra energía mental.
6. Uso del error (nivel alto)
Nada de “borrarlo”.
Después de un mal golpe:
– Acepta el resultado sin juicio
– Visualiza el mismo golpe bien ejecutado
– Luego visualiza el siguiente golpe con claridad El error se corrige, NO se dramatiza.
7. Visualización + respiración (nivel Pro)
Antes de golpes clave siempre:
– Inhala 4 seg.
– Exhala 6 seg.
– Visualiza durante la exhalación Esto baja pulsaciones y mejora timing.
8. Visualización pre-torneo (5–7 min)
Ideal la noche anterior o en el calentamiento:
– A) 2 drives sólidos
– B) 2 approaches comprometidos
– C) 2 putts importantes
– D) 1 situación de presión resuelta con calma Más que suficiente: Calidad > cantidad.
EN RESUMEN
– Claridad antes del golpe
– Compromiso durante
– Neutralidad después
Les espero en el último post de esta serie sobre la visualización para exponerles porqué algunos golfistas visualizan mal y no les funciona esta habilidad.
Hasta entonces.
La visualización y sus ejercicios en su segunda entrega, con otra tanda de tarea para que podamos hacer como en la primera entrega.
Recuerden que llevan una carencia determinada, por lo que aconsejamos no saltarse ningún post y seguirlos en orden.
Les dejamos con la segunda entrega y les rogamos que sigan la secuencia como Francisco González propone.
La visualización 2. Ejercicios prácticos
Como decía en el anterior post, se ha demostrado científicamente que la visualización:
– Activa los mismos circuitos que el movimiento real.
?- Refuerza patrones motores correctos.
– Reduce interferencia consciente.
?- Regula estrés y atención.
?- Aprovecha la plasticidad cerebral.
La visualización no reemplaza la técnica pero potencia exponencialmente la que se entrena.
Veamos ahora dos maneras de realizar la visualización, una orientada a los golfistas amateur recreativos y otra dirigida a golfistas amateur competitivos. Ambas maneras se integran en la rutina pre-golpe que de manera resumida les recuerdo:
1. Colócate detrás de la bola.
2. Analiza la información conscientemente: lie, distancia, viento, obstáculos…
3. Decide el objetivo, el golpe que quieres hacer y el palo que vas a usar.
4. Respira 4 segundos inhalar – 6 exhalar (2 o 3 veces).
5. Elige una sola palabra clave (ej. “calma”, “fluye”, “confía”).
6. Visualiza el golpe solo 3 – 5 segundos.
7. Colócate sobre la bola.
8. Ejecuta el golpe: sólo existen el compromiso de hacer ese golpe y el objetivo.
9. Acepta el golpe, no lo evalúes ni lo enjuicies, solamente piensa: si estabas comprometido o no comprometido.
VISUALIZACIÓN PARA AMATEURS RECREATIVOS
1. Visualización corta (3 – 5 segundos)
Olvídate de “películas largas”. Antes de cada golpe visualiza sólo esto:
– La bola saliendo bien
– Una trayectoria clara
– El final del golpe (dónde cae)
Nada de pensar en el swing. Solo el resultado.
2. Un objetivo grande, no mil cosas
En lugar de:
“No falles”, “no hagas slice”, “no vayas al agua” (el cerebro no procesa bien las negaciones) Usa por ejemplo:
“Centro de la calle”?, “Zona amplia del green”
Visualiza zonas grandes, no banderas imposibles. Esto baja la tensión automáticamente.
3. Visualización para el putt
En general los golfistas amateurs fallan más por duda que por técnica.
Antes del putt:
Mira el recorrido del putt en el green
Establece un objetivo
Imagina la bola rodando a la velocidad que consideras correcta
Visualiza cómo entra (no sólo que llegue)
Después: ejecuta siempre con el mismo tempo aunque varíe la amplitud del swing en función de la distancia.
Si puedes “verla entrar”, el cuerpo suele acompañar.
4. Reseteo mental tras un mal golpe
Regla de oro para amateurs: 10 segundos para el error, no más.
– Acepta: “ok, pasó”
– Visualiza inmediatamente el siguiente golpe bien hecho
– Camina erguido (postura = mensaje al cerebro)
No te castigues: eso empeora el siguiente golpe.
5. Ejercicio 3×3 (ideal para el campo de prácticas)
Cómo hacerlo: Entrena compromiso, no perfección.
Elige un objetivo claro.
Visualiza el golpe 3 segundos.
?Golpea. ?-
Repite la secuencia con 3 bolas seguidas al mismo objetivo.
6. Visualización fuera del campo (3 minutos)
En casa o antes de dormir.
– Imagina 3 golpes buenos que sueles usar:
– Un drive seguro
– Un approach favorito
– Un putt corto sólido
7. EN RESUMEN
Visualiza poco pero claro
Apunta a zonas grandes
Compromiso más que perfección
Un golpe = una oportunidad nueva
En el próximo post les propondré la visualización para golfistas amateurs competitivos.